-¿2+2=3? ¿Desde cuando mediadora?
Me volvió ese maldito escalofríos desagradable, que sentí hace tiempo, sentía que todo volvía de nuevo..
Emily Elizabeth: ¿Que estas queriendo decir?, puedes burlarte si quieres infeliz. Sabes que atrapamos al asesino.
Carias: ¡Bravo querida mediadora! misión cumplida, celebremos que es lo que cuenta ¡cantemos, bailemos! ¿Y porqué nadie ve a tu amigo Andrew?. ¿Porqué tus amigos te miran como si estuvieras loca?
Emily Elizabeth: ¿De que hablas?- pregunté sintiendo una horrible presión en mi pecho.
Carias: Hay.. Claussen.. Claussen.. Pero que ingenua eres.. ¿De cuando dejaste de observar? piénsalo. Adiós.
-¡Emily Elizabeth! ¿estas a esta hora chateando?- se asomó Elliot por la puerta de mi habitación.
Seguí mi impulso y apague el monitor del computador para que Elliot no se enterara de mi conversación.
No- Mentí.
Elliot me miró suspicazmente. Había alcanzado a ver que estaba por mensaje con alguien.
-Emily.. Estas cambiando.. Ya hace dos semanas que estas así en los diez pasados meses eran tan normal y feliz.. ¿Que diablos pasa contigo?. Actúas muy raro.
-mmmmm.. estoy bien- dije dudosamente.
-Emily.. Parece que me vez cara de imbécil. Tengo un horrible presentimiento que estas metida en algo que escapa mi comprensión. Es como si estuvieses metida en una jaula y.. No se.. Es como no pudiese verte ni tocarte, mucho menos ayudarte a escapar.
pensé que la comparación de mi hermano era bastante cierta. Después de todo no había perdido la capacidad de leer mi mente, en mi corazón.
-De algo si estoy seguro.. Tu me estas mintiendo, y eso lo tengo bastante claro, me da pena saber que no confíes en mi después de tantas cosas que hemos pasado juntos- dijo mirándome fijamente.
No supe como contradecirlo, lo me anime a decir:
-Siempre eh confiado en ti, te quiero.
Elliot ya no agregó nada. Solo salió de mi habitación.
Comencé a marcar el numero del comisario Guillén, no me quedaría de brazos cruzados, necesitaba saber que estaba pasando en estos momentos, por qué ya en este caso.. No tenia el apoyo de mis hermanos.
-¿Hola, en que puedo ayudarte?
-Comisario dígame la verdad. ¿Como va la investigación? ¿han encontrado algo nuevo?
El comisario tardo en responder.
-Melquiades Guntra esta libre de evidencias. No hay ningún rastro de cuerpos y el sigue negando todo. Estoy ,tratando de tenerlo bajo arresto por más tiempo, pero..
Guillén no supo como continuar.
-Pero ambos sabemos que es imposible mantenerlo encerrado sin evidencias- concluí la frase.
-Sí tienes razón, pero es mejor que este tras las rejas- me respondió.
"Claro, si es en demonio"- De pronto, al ver por mi ventana a tantas personas caminar de prisa, que el mundo podía estar, poblado de demonios encubiertos, que la labor de un mediador podía ser increíblemente agotadora.
-Adiós comisario, no quiero que me hermano me escuche hablando. Nos vemos.
Ya había llegado al colegio. Debido a la conversación del comisario, el pesimismo volvió a mi como una grave infección.
-¿Terminaste lo de matemáticas?- Me apresuré a preguntar a Kris.
-Sí, pero no creo que estén buenos- respondió.
-Siempre dices lo mismo, y al final están todos buenos. Pásamelos.
Niñas, escuchen, postergaremos la clase por un momento, escogeremos a la mejor compañera.
Me apresuré, en levantar la mano.
-Oliver ven- le dije a mi hermano, mientras le explicaba unos ejercicios a una compañera.
-¿Que paso pequeña?
-Oye esta inútil de profesora que tenemos, ¿no tiene nada mejor que hacer?
-Al parecer no.. Pero yo acato ordenes solamente- Dijo mi hermano.
-Ayúdame, ve a buscar una silla y te sientas al lado mio, para no copiarle todo a Kris.
-Por favor no me digas que no los hiciste.
-No los hice, ya hacerlos- le dije apuntando mi cuaderno.
-Esta bien..- Respondió con un suspiro.
-En un "papelito" entregenme el nombre de la persona que consideren mejor compañera.
-Emily a que sales tu. dijo Kris riéndose.
-Graciosa- le respondí haciendo una mueca, Kris sabía que con mi curso no me llevaba para nada bien. Debido a la capacidad de inmadurez que tenían mis compañeras, yo solía juntarme siempre con niñas de cuatro años mayores que yo.
-¿Por quien votaras?- preguntaron al mismo tiempo Kris y Oliver.
-Nulo ¿y ustedes?- le pregunte.
-Yo como profesor no puedo votar- Dijo Oliver.
-Yo también nulo- dijo Kris.
-Niñas, María Ignacia Marquéz obtuvo la mayoría de sus votos, por lo tanto ella es la mejor compañera.
-¡Bravo! no le doy más de tres días- dije inconscientemente.
-¿¡Que!?- preguntaron alterados Kris y Oliver.
-Perdón, no se por qué dije eso- respondí confusa.
En ese preciso momento sonó mi celular, con el especial timbre, indicando que se trataba de un mensaje.
"bravo mediadora, por fin abres lo ojos y te das cuenta de que la realidad es un sueño, y el sueño la realidad. Ella es la próxima."
Mi mente se nublo, mi corazón latía rápido y sentía que en cualquier momento se iba a pasar. No me lograba explicar como había deducido ese calculo tan rapido, eso me llevo a comprobar que esto seguía en pie..
-Me voy- les dije.
-¿Que? ¿Perdón? ¿Escuche bien?- preguntó mi hermano en tono irónico.
No lo quise escuchar, y me esfume por la puerta de la sala como un rayo.
-Andrew.. te necesito aquí conmigo- susurre para mi misma.
Me fui a caminar más bien a correr sin rumbo alguno hasta que di con un bosque. Mí respiración se agitó. Comprendí al instante de lo que se trataba, pero no podía estar segura. No hasta..
Mis ojos se encontraban con otros que ya no me resultaban ajenos. Estaban inyectados de sangre.. Un demonio más.. Suena ya tan obvio mencionar eso. "¿Qué le pasa a este maldito?"-. Me pregunté, anticipando el, que poco a poco comenzaba a fluir por mi interior. "¿Porqué me molesta?". El hombre del abrigo no dejaba de mirarme. Y tampoco yo quería apartar la vista. Una pequeña guerra de aguante.
"El problema no es tener miedo, si no que hacer al respecto"- pensé.
Estaba esperando que el hombre viniera a mi encuentro, en vez de lo que yo temía: Que huyera y me impidiera terminar esto de una vez y por todas.
Tal como pensé, el sujeto estaba huyendo, y decidí ir a su encuentro.
"Bravo mediadora. ¿Y se puede saber que harás cuando lo alcances? ¿Tal vez cruzaras los dedos para evitar que te ataque?. Suerte."
Sentía que me acompañaba esa voz, ahora no tan solo me mandaba mensajes, si no que me los trasmitía en la mente.
"Lo que te hubiera servido de algo sería dar una leída a cierto libro olvidado querida mediadora."
Tenia yo tanto tiempo ese libro, y nunca se me ocurrió leerlo. Tal vez ahí estaba la clave de todo, pero no me importaba.
¿Que estoy haciendo? ¿estoy enfrentado un demonio así como así?- me cuestione- Que daría para que estuvieras aquí Andy.- susurre.
Iba en la mitad del recorrido por donde había pasado el sujeto, no había rastro de el ¿Y si era una trampa? ¿Dios mio.. y si no encuentro la salida?
El corazón comenzó a golpearme el pecho con fuerza. La adrenalina me intoxicaba la sangre. Me sentí mareada. El miedo me amenazaba.
De pronto, en el silencio, mi celular me traicionó. Mi timbre sonó dos veces. Lo calle tan pronto como pude. Era un mensaje.
"Créeme, Mediadora esta es una de esas veces, en las que es mejor escapar."
Escuche un gruñido a mis espaldas. Una de tantas pesadillas vuelta realidad. Conocía perfectamente ese tipo de gruñido, había formado parte de mis terrores internos desde mi más "tierna infancia", el gruñido se desplazó a mi izquierda con una velocidad impresionante.
"Esto no esta pasando"- me dije- "Voy a despertar en mi cama como siempre, este es un sueño". Pero el frío, los temblores, las palpitaciones.. Todo real. Tenia que salir de ahí cuanto antes.
Caminé a través de la pared sin despegarme de ella, a pesar de no ver absolutamente nada. Los brutales jadeos eran cada vez más cercanos pero podía percibir que venían ahora solo de una dirección.
Caminé poco a poco, tratando de no hacer ruido.
"Andrew, ven a buscarme.. Por lo que más quieras y sácame de aquí.. Por favor"- Se me ocurrió decir en susurro, sin dejar de desplazarme.
Poco a poco la vista se me comenzó a aclarar. De pronto pude ver de nuevo la luz provenía de una fogata en una habitación. La habitación se encontraba sucia de manchas marrones que identifique como sangre seca. Y junto a la fogata el horror de un perro descuartizado, sin piel, los ojos aun brillantes. Se notaba que lo habían matado hace poco, había una gran cantidad de huesos.
"No debo desmayarme.. Tengo que salvar mi vida".
Un inconfundible ruido de un cuadrúpedo acercándose a toda velocidad.
No quise voltear. Eche a correr abandonando del sitio, aprovechando la escasa luz para no chocar contra las paredes. El maldito perro iba corriendo tras mi. Cada vez menos luz, hasta que todo frente a mis ojos se volvió negro.
"Esto es el terror"- me dije- me arrinconé y esperé, a ciegas el golpe final.
Un desgarrador aullido. Un torrente de lagrimas se aglomeró en mis ojos, luego una garrafa de viento.
Apenas sentí cuando mi cabeza golpeó contra el suelo.
Tu respiración se empieza a agitar. Tu corazón late cada vez más. Tus ojos ven, lo que nunca quisieron ver.. El miedo se a apropiado de ti.
Libro de los héroes.-
28 de octubre de 2011
27 de octubre de 2011
Capitulo 21.-
Cuando abandonamos mi casa, me ayudó a darme cuenta que el miedo seguía girando como siempre, que todo el mundo estaba ocupado en vivir, que no había demonios acechando.
En estos diez pasados meses han pasado muchas cosas. Tales como que yo había dejado mi virtud de observar y todas las demás virtudes. Me sentía una persona normal y valla que se sentía bien.
Quien iba a pensar después de este tiempo, después de tanto odio, indiferencias, desprecios y tantas cosas más.. Kate era novia de mi hermano Oliver y su ex novia Annuk nunca apareció.. Fue como si se la hubiese tragado la tierra.
Y pues, hablando de Kris se encontró un gato y era como su hermano, suena absurdo, pero este era un caso distinto, ninguna especie humana puede comprenderlo.
También, llego de Estados Unidos, Zac.. El hermano de Kate lo cual habían estado separados por siete años.
Y Elliot.. Como siempre solo, tan lindo que era mi hermano, pero siempre solo.. Pero así era feliz haciendo lo que amaba, permanecer en la brigada.
Y yo.. por ultimo, mi vida era normal.. Nunca volví a ver a Carias, duele admitirlo, pero creo que tenía razón a el y a mi nos conecta la sangre por lo cual sentía que lo necesitaba.
También en este ultimo tiempo, llego un nuevo alumno al colegio, llamado Andrew, el se había convertido en uno de mis mejores amigos, pero nunca comprendí que siempre cuando estaba con el mis amigas, mi tío y hermanos me miraban como si estuviese loca.
Pero por mas tranquila que estuviera mi vida, en estos meses aún, siento un vació, como si extrañara los demonios. ¿Que risa? ¿no?.. Bueno yo solamente me entiendo.
"Ya se terminó". Solo puedo decir eso.
Eran las siete de la tarde. La tarde era melancólica, con ánimos de lluvia. Tal verme sola en la plaza, una vez que James, Kate y Kris se despidieron a mi, me sorprendí sintiéndome feliz. Mire hacia la ventana de mi casa y me imaginé a mi misma volviendo a mi rutina, tocando música con mis hermanos, haciendo deberes de la casa, preocupándome de mis notas, chatear con mis amigos, poner mi música favorita.. Y así sucesivamente.. Que linda vida llevaba ahora.
Me acerque al monumento "Madre tierra" y asegurándome que nadie me estuviese viendo, me atreví a decir:
-Gracias.
Luego, corrí a mi casa, al paso de que lo permitiera mi pierna.
En estos diez pasados meses han pasado muchas cosas. Tales como que yo había dejado mi virtud de observar y todas las demás virtudes. Me sentía una persona normal y valla que se sentía bien.
Quien iba a pensar después de este tiempo, después de tanto odio, indiferencias, desprecios y tantas cosas más.. Kate era novia de mi hermano Oliver y su ex novia Annuk nunca apareció.. Fue como si se la hubiese tragado la tierra.
Y pues, hablando de Kris se encontró un gato y era como su hermano, suena absurdo, pero este era un caso distinto, ninguna especie humana puede comprenderlo.
También, llego de Estados Unidos, Zac.. El hermano de Kate lo cual habían estado separados por siete años.
Y Elliot.. Como siempre solo, tan lindo que era mi hermano, pero siempre solo.. Pero así era feliz haciendo lo que amaba, permanecer en la brigada.
Y yo.. por ultimo, mi vida era normal.. Nunca volví a ver a Carias, duele admitirlo, pero creo que tenía razón a el y a mi nos conecta la sangre por lo cual sentía que lo necesitaba.
También en este ultimo tiempo, llego un nuevo alumno al colegio, llamado Andrew, el se había convertido en uno de mis mejores amigos, pero nunca comprendí que siempre cuando estaba con el mis amigas, mi tío y hermanos me miraban como si estuviese loca.
Pero por mas tranquila que estuviera mi vida, en estos meses aún, siento un vació, como si extrañara los demonios. ¿Que risa? ¿no?.. Bueno yo solamente me entiendo.
"Ya se terminó". Solo puedo decir eso.
Eran las siete de la tarde. La tarde era melancólica, con ánimos de lluvia. Tal verme sola en la plaza, una vez que James, Kate y Kris se despidieron a mi, me sorprendí sintiéndome feliz. Mire hacia la ventana de mi casa y me imaginé a mi misma volviendo a mi rutina, tocando música con mis hermanos, haciendo deberes de la casa, preocupándome de mis notas, chatear con mis amigos, poner mi música favorita.. Y así sucesivamente.. Que linda vida llevaba ahora.
Me acerque al monumento "Madre tierra" y asegurándome que nadie me estuviese viendo, me atreví a decir:
-Gracias.
Luego, corrí a mi casa, al paso de que lo permitiera mi pierna.
23 de octubre de 2011
Capitulo 20.-
Llamaron a la puerta, no sentia animos para nada. Aunque me doliera admitirlo mi mal estar era por que, no habia visto a Carias conectado. Lo estaba empezando a necesitar para aclarar mis dudas y preguntarle si hacia falta el libro que me habia enviado.
-¡Isa! Atrapaste al asesino- grito Kate.
-Que heroina ¿no?- dijo Kris.
-Muy bien echo- apoyó James.
Los invite a pasar. Y ambos notaron que mi rostro no era de satisfacción.
-¿Qué?- me recriminó Kris- ¿No estas contenta?
-Por que no puedo decir que el tipo ese, el tal Melquiades Guntra, sea en verdad el asesino, ¿Te parece poco?
-¿No le viste la cara? ¡Claro que es! ademas no olvides el nombre de la tienda..
-¿Que, paso algo?- pregunté confundida.
- No has visto noticias ¿Verdad?
-Ese tipo resulto ser el dueño de la tienda, y el verdadero nombre es "Revelados Moloch", "Chevere" es la empresa, pero el nombre que le puso él es "Moloch".
-¿Y sabes que es Moloch?- me preguntó Kris.
-Ni idea- Le respondí.
-Dicen que era un diablo al que, en la antigüedad, sus adoradores le sacrificaban niños. Yo misma lo busque en Internet.
Sentí una extraña angustia instalarse en mi estomago, una angustia que, de pronto, tan rápido como vino, desapareció para dejar el alivio. Tal vez sí fuera posible que hubiera dado en el blanco por una simple corazonada y el mencionado dueño de la tienda fuera en realidad el asesino. Por primera vez desde el día anterior sentí una leve alegría. Tal vez se detuvieran los crímenes. Tal vez todo terminaría.
-¿En serio eso significa Moloch?- pregunté.
-Nadie duda que ese tipo sea el asesino, Isa- Afirmo Kate-. Nadie excepto tu.
-Una de la cosas que me hace especial, como mediadora, es que puedo detectar demonios por el miedo que son capaces de producir.
-El tipo ese es un demonio?- Preguntó mi tío James.
-No lo se explicar pero sí. Su sola presencia me inquietó horriblemente, como a nadie antes en la vida. Y así como yo lo identifiqué, el también me identificó a mí. La verdad me dio mucho miedo a que lo agarraran.
-¿Por qué? ¿ Te digo algo?- preguntó Kris.
-Me dijo que esto no se iba a quedar así- respondí tragando saliva.
- El tipo ese se va a quedar en la cárcel, cariño. no te preocupes más, si no ser por ti probablemente aún andaríamos buscándolo- Dijo Oliver bajando de las escaleras.
-¿Y tu? que psicopatía eres- le dije.
-Hola- dijeron los tres.
-¿Y Elliot?- le pregunté.
-Salió a comprar- respondió.
-¿Y en que estábamos?- preguntó Kate.
-Oye que raro que no me hayas venido a molestar- dijo Oliver a Kate.
-Ya no importa, parezco tonta siguiéndote, no caeré en tu juego y además mirándote bien.. Estas bien feo, Elliot es mucho mejor que tú, mejor no lo comparo lo estaría. ofendiendo.
-¿Y a ti que te pasa? ¿eh? ¿feo yo?, estas loca- dijo haciendo una mueca.
-Perdón Isa, me pico un mosquito, ahora dime.. ¿En que íbamos?- dijo ignorando por completo a Oliver.
-Poco me importa lo que pienses- dijo Oliver caminando hacia la cocina.
Mañana volvemos al colegio, hay que aprovechar el ultimo día de vacaciones.
-¡Isa! Atrapaste al asesino- grito Kate.
-Que heroina ¿no?- dijo Kris.
-Muy bien echo- apoyó James.
Los invite a pasar. Y ambos notaron que mi rostro no era de satisfacción.
-¿Qué?- me recriminó Kris- ¿No estas contenta?
-Por que no puedo decir que el tipo ese, el tal Melquiades Guntra, sea en verdad el asesino, ¿Te parece poco?
-¿No le viste la cara? ¡Claro que es! ademas no olvides el nombre de la tienda..
-¿Que, paso algo?- pregunté confundida.
- No has visto noticias ¿Verdad?
-Ese tipo resulto ser el dueño de la tienda, y el verdadero nombre es "Revelados Moloch", "Chevere" es la empresa, pero el nombre que le puso él es "Moloch".
-¿Y sabes que es Moloch?- me preguntó Kris.
-Ni idea- Le respondí.
-Dicen que era un diablo al que, en la antigüedad, sus adoradores le sacrificaban niños. Yo misma lo busque en Internet.
Sentí una extraña angustia instalarse en mi estomago, una angustia que, de pronto, tan rápido como vino, desapareció para dejar el alivio. Tal vez sí fuera posible que hubiera dado en el blanco por una simple corazonada y el mencionado dueño de la tienda fuera en realidad el asesino. Por primera vez desde el día anterior sentí una leve alegría. Tal vez se detuvieran los crímenes. Tal vez todo terminaría.
-¿En serio eso significa Moloch?- pregunté.
-Nadie duda que ese tipo sea el asesino, Isa- Afirmo Kate-. Nadie excepto tu.
-Una de la cosas que me hace especial, como mediadora, es que puedo detectar demonios por el miedo que son capaces de producir.
-El tipo ese es un demonio?- Preguntó mi tío James.
-No lo se explicar pero sí. Su sola presencia me inquietó horriblemente, como a nadie antes en la vida. Y así como yo lo identifiqué, el también me identificó a mí. La verdad me dio mucho miedo a que lo agarraran.
-¿Por qué? ¿ Te digo algo?- preguntó Kris.
-Me dijo que esto no se iba a quedar así- respondí tragando saliva.
- El tipo ese se va a quedar en la cárcel, cariño. no te preocupes más, si no ser por ti probablemente aún andaríamos buscándolo- Dijo Oliver bajando de las escaleras.
-¿Y tu? que psicopatía eres- le dije.
-Hola- dijeron los tres.
-¿Y Elliot?- le pregunté.
-Salió a comprar- respondió.
-¿Y en que estábamos?- preguntó Kate.
-Oye que raro que no me hayas venido a molestar- dijo Oliver a Kate.
-Ya no importa, parezco tonta siguiéndote, no caeré en tu juego y además mirándote bien.. Estas bien feo, Elliot es mucho mejor que tú, mejor no lo comparo lo estaría. ofendiendo.
-¿Y a ti que te pasa? ¿eh? ¿feo yo?, estas loca- dijo haciendo una mueca.
-Perdón Isa, me pico un mosquito, ahora dime.. ¿En que íbamos?- dijo ignorando por completo a Oliver.
-Poco me importa lo que pienses- dijo Oliver caminando hacia la cocina.
Mañana volvemos al colegio, hay que aprovechar el ultimo día de vacaciones.
Capitulo 19.-
-¡La hoja!
-Gracias a Dios que despiertas- dijo Elliot acercándose a mí.
-¿Que paso?- pregunté.
-Nada pero si que nos preocupaste- respondió Oliver.
-¿Que hora es?- pregunté.
-Las cinco de la tarde.
-¿Me vas a decir que te paso? ¿Porqué gritabas?
-Pesadillas, solo eso- respondí.
-No me mientas Emily Elizabeth- me regañó Elliot - ¿Porqué hablabas de una calavera con sombrero?
Me apresure al salir de la cama.
-¡Cierto! ¡La hoja!
Fui a mi escritorio y tomé la hoja en la que había echo el dibujo y se la mostré a Elliot.
-Dime. ¿Que vez?
-Una calavera con sombrero- Respondió Elliot.
-No. Fíjate bien. ¿Que es lo que debe haber antes de la calavera?
Elliot se esforzó.
-Ni idea.
Es tan obvio que es difícil darse cuenta.
-Me rindo- dijo el.
-A mi ni me mires- dijo Oliver.
-¡La hoja!
-Que tontería- dijo Elliot.
-Exactamente- resolví-. Cuando yo te pregunté, tu respuesta debió haber sido "Una hoja con una calavera en ella".
-¡Estoy olvidando el entorno! ¡Todo lo que rodea a los niños!- exclamé- Me estuve centrando tanto en ellas, que olvide a sus padres, amigos y cosas.
-¿Quieres que te lleve a saca de las victimas?- preguntó Oliver.
-Tal vez no sea necesario- respondí.
Fui dando saltos hacia la mesa del comedor, ahí donde había estado haciendo el análisis con ayuda de Kate. Tomé las mismas hojas que había unido y las volteé para poder realizar un nuevo análisis desde cero. En la parte de arriba, escribí los nombres de las victimas, y liego separe las hojas en columnas.
Elliot y Oliver se sentaron frente a mi sin entender nada, yo anotaba lo primero que se me venia a la cabeza, apuntaba hasta el color de zapatos.
-¿Necesitas ayuda?, me siento inútil- Pregunto Oliver.
-Lo siento, por ahora no me sirves- le respondí.
-Graciosa- dijo con sarcasmo.
Empecé a asociar las cosas pero algunas no tenían sentido, como que los tres papás calzaban lo mismo, así que lo descarté.
Hubo un detalle que me llamo la atención. Que las tres fotos que poseía en cada una decía "Fotos, Chevere"
Es el nombre de la empresa en donde tomaron sus ultimas fotos.
-Que buen detalle, hay que apuntarlo- Dijo Oliver.
Al terminar de decir eso mi celular suena con un mensaje.
"Bravo mediadora, pero ten cuidado. ¿Te gusta jugar con el peligro. ¿No?
Sentí temor ¿Y si en verdad estaba en la pista correcta? ¿Y estaba por enfrentarme a un demonio?
Elliot se sintió en la obligación de preguntarme, de donde prevenía en mensaje. Estuve a punto de decirle la verdad, pero no me atreví, no quería confesar que era probable que el asesino fuera un demonio. No sabia como trasmitirles que debían tener cuidado, y mucho..
La patrulla hizo su recorrido hasta el centro comercial. Cuando llegaron al estacionamiento del mall, ya habían otras dos patrullas esperando.
-Hola detective- Saludo Oliver a su colega.- quiero que estén alerta, pero no intervengan si yo no se los pido.
-Entendido Detective.
Caminamos hacia la entrada del centro comercial, en compañía de cuatro uniformados.
Al llegar a la entrada, trate de despertar mis sentidos, observar todo detenidamente. A un lado había un pequeño kiosko solicitando publico junto con un letrero, invitando a la gente a donar ropa para la gente pobre, había globos adornando el sitio, música suave, decena de personas iban y venían.
-¿Todo bien?- me preguntó el comisario guillén- permiteme presentarme soy el comisario guillén, me han contado tus hermanos que tienes una capacidad muy útil que es el observar, y que ha servido mucho para esta investigación.
-Así es, soy Emily Claussen, espero ayudarles en este caso.
-Esta bien, vamos.
En el puerto de vigilancia había una mujer policía, la cual parecía amable.
-¿Puedo ayudarles?- pregunto esta.
-¿Usted esta a cargo aquí?- le cuestione.
-Adriana cortés para servirles.
-Gracias Adriana- le agradeció Elliot.
-Estaré atenta- respondió llevándose una mano, a la gorra y sonriéndome, y se la devolvió en forma inmediata.
Oliver dio ordenes a los otros policías para que se mantuvieran alerta.
Caminamos y Elliot por los pasillos del centro comercial, y a cada paso se incrementaban mis palpitaciones , el frió, el ligero temblor de las manos. Un miedo casi palpable. Algo, tal vez, parecido al terror.
Cuando dejamos a tras las filas de gente, pudimos ver a la distancia el letrero.
"Chevere. Revelados. Ultra rápidos."
Nos aproximamos al local, un corpulento hombre joven de aspecto espeluznante, cabellos negro, largo y despeinado y cejas muy pobladas. En las manos sostenía unja revista, pero no tardó en levantar la mirada, una mirada cargada de odio, de resentimiento, proveniente de unos ojos tan claros que parecían trasparentes.
Percibí, de algún modo, que el encargado había presentido mi llegada. creí ver que este paladeaba entre los labios mi nombre: "Emily Claussen".
-Buenas tardes. ¿En que puedo ayudarles?- dijo el de la mirada rencorosa.
En este momento hubiera querido tener a Carias para preguntarle se eso que estaba sintiendo era el verdadero Terror.
-Vamos a mirar un rato- dijo Oliver tratando de disimular.
-No estarán pensando que este respetable lugar tiene que ver con esos crímenes espantosos ¿eh?- preguntó el, desafiándonos.
-Estamos investigando, solo eso le puedo decir- respondió el comisario Guillén.
-Lo que están haciendo es el ridículo- respondió el sujeto groseramente.
-Cuide sus palabras, amigo- dijo Oliver.
-Ahora resulta que una estúpida mocosa, con mucha imaginación puede señalar a cualquiera y resulta ser el culpable, ¿no? ¡Valla como nos hemos adelantado en esta ciudad de mierda!
-Le eh dicho que cuide su lenguaje- Dijo Oliver, esta vez gritándole.
-Creo que vamos a hacer una revisión a su tienda- encargo el comisario.
Este se violentó. Y me arrojo al suelo.
-¿Y con que ordenes? ¿eh? ¿solo por que lo dice esta maldita niña?
-¡La niña no a dicho nada, maldito infeliz! y esta niña es mi hermana, y si la vuelves a tocar, lo lamentaras maldito, ¡Lo lamentaras!- dijo Oliver apunto de golpear al sujeto- ¡Y si no te has dado cuenta estamos con el comisario, ignorante!
-Detengan a este hombre y cierren la tienda- ordenó el comisario.
-Como diga comisario- dijo Elliot y tres colegas más.
-¡Voy a quejarme! ¡Esta es una injusticia!
Tenía su vista clavada en mí. Eran unos ojos malignos, también el rostro desfigurado por el odio, podría ser que de tratara de Eris..
Miré los anuncios de las tiendas, sus promociones, sus cámaras, sus rollos fotográficos.. No había nada para comprobar que podía estar segura. Quería señalarlo como el asesino, peor en ese momento, no podía.
Los policías esposaron al individuo y los empujaron hacia la puerta. El comisario ordenó que se detuvieran. Afuera ya se había poblado de curiosos incluida la prensa. El comisario se acerco´a mi y trató de tranquilizarme.
El hombre, nuevamente clavó sus ojos en mi, trató de meterme miedo, increíblemente se mostraba más interesado en mí que en la policía.
Los uniformados empujaron al hombre hacia los pasillos del local era llevado contra su voluntad a la delegación.
Luego, cuando ya parecía haber concluido todo, ocurrió un nuevo incidente extraordinariamente rápido. El hombre se soltó de la prisión de los policías, volvió en donde estaba yo y de hincó frente a mí, poniéndome su rostro congestionado de ira a pocos centímetros de mi aterrorizada mirada.
-Esto no se va a quedar así, mediadora. Que te quede claro.- Dijo en un murmullo solo para que yo lo escuchara.- No se va a quedar así.
Elliot Reaccionó en seguida. Sacó su arma y propinó un golpe en la nuca del sujeto, consiguiendo que cayera desmayado. Pero ya era demasiado tarde. Ya en esa fracción de segundos, había conocido el miedo que sobrepasaba todos mis miedos anteriores. Y, al parecer, lo había tolerado firmemente.
-Gracias a Dios que despiertas- dijo Elliot acercándose a mí.
-¿Que paso?- pregunté.
-Nada pero si que nos preocupaste- respondió Oliver.
-¿Que hora es?- pregunté.
-Las cinco de la tarde.
-¿Me vas a decir que te paso? ¿Porqué gritabas?
-Pesadillas, solo eso- respondí.
-No me mientas Emily Elizabeth- me regañó Elliot - ¿Porqué hablabas de una calavera con sombrero?
Me apresure al salir de la cama.
-¡Cierto! ¡La hoja!
Fui a mi escritorio y tomé la hoja en la que había echo el dibujo y se la mostré a Elliot.
-Dime. ¿Que vez?
-Una calavera con sombrero- Respondió Elliot.
-No. Fíjate bien. ¿Que es lo que debe haber antes de la calavera?
Elliot se esforzó.
-Ni idea.
Es tan obvio que es difícil darse cuenta.
-Me rindo- dijo el.
-A mi ni me mires- dijo Oliver.
-¡La hoja!
-Que tontería- dijo Elliot.
-Exactamente- resolví-. Cuando yo te pregunté, tu respuesta debió haber sido "Una hoja con una calavera en ella".
-¡Estoy olvidando el entorno! ¡Todo lo que rodea a los niños!- exclamé- Me estuve centrando tanto en ellas, que olvide a sus padres, amigos y cosas.
-¿Quieres que te lleve a saca de las victimas?- preguntó Oliver.
-Tal vez no sea necesario- respondí.
Fui dando saltos hacia la mesa del comedor, ahí donde había estado haciendo el análisis con ayuda de Kate. Tomé las mismas hojas que había unido y las volteé para poder realizar un nuevo análisis desde cero. En la parte de arriba, escribí los nombres de las victimas, y liego separe las hojas en columnas.
Elliot y Oliver se sentaron frente a mi sin entender nada, yo anotaba lo primero que se me venia a la cabeza, apuntaba hasta el color de zapatos.
-¿Necesitas ayuda?, me siento inútil- Pregunto Oliver.
-Lo siento, por ahora no me sirves- le respondí.
-Graciosa- dijo con sarcasmo.
Empecé a asociar las cosas pero algunas no tenían sentido, como que los tres papás calzaban lo mismo, así que lo descarté.
Hubo un detalle que me llamo la atención. Que las tres fotos que poseía en cada una decía "Fotos, Chevere"
Es el nombre de la empresa en donde tomaron sus ultimas fotos.
-Que buen detalle, hay que apuntarlo- Dijo Oliver.
Al terminar de decir eso mi celular suena con un mensaje.
"Bravo mediadora, pero ten cuidado. ¿Te gusta jugar con el peligro. ¿No?
Sentí temor ¿Y si en verdad estaba en la pista correcta? ¿Y estaba por enfrentarme a un demonio?
Elliot se sintió en la obligación de preguntarme, de donde prevenía en mensaje. Estuve a punto de decirle la verdad, pero no me atreví, no quería confesar que era probable que el asesino fuera un demonio. No sabia como trasmitirles que debían tener cuidado, y mucho..
La patrulla hizo su recorrido hasta el centro comercial. Cuando llegaron al estacionamiento del mall, ya habían otras dos patrullas esperando.
-Hola detective- Saludo Oliver a su colega.- quiero que estén alerta, pero no intervengan si yo no se los pido.
-Entendido Detective.
Caminamos hacia la entrada del centro comercial, en compañía de cuatro uniformados.
Al llegar a la entrada, trate de despertar mis sentidos, observar todo detenidamente. A un lado había un pequeño kiosko solicitando publico junto con un letrero, invitando a la gente a donar ropa para la gente pobre, había globos adornando el sitio, música suave, decena de personas iban y venían.
-¿Todo bien?- me preguntó el comisario guillén- permiteme presentarme soy el comisario guillén, me han contado tus hermanos que tienes una capacidad muy útil que es el observar, y que ha servido mucho para esta investigación.
-Así es, soy Emily Claussen, espero ayudarles en este caso.
-Esta bien, vamos.
En el puerto de vigilancia había una mujer policía, la cual parecía amable.
-¿Puedo ayudarles?- pregunto esta.
-¿Usted esta a cargo aquí?- le cuestione.
-Adriana cortés para servirles.
-Gracias Adriana- le agradeció Elliot.
-Estaré atenta- respondió llevándose una mano, a la gorra y sonriéndome, y se la devolvió en forma inmediata.
Oliver dio ordenes a los otros policías para que se mantuvieran alerta.
Caminamos y Elliot por los pasillos del centro comercial, y a cada paso se incrementaban mis palpitaciones , el frió, el ligero temblor de las manos. Un miedo casi palpable. Algo, tal vez, parecido al terror.
Cuando dejamos a tras las filas de gente, pudimos ver a la distancia el letrero.
"Chevere. Revelados. Ultra rápidos."
Nos aproximamos al local, un corpulento hombre joven de aspecto espeluznante, cabellos negro, largo y despeinado y cejas muy pobladas. En las manos sostenía unja revista, pero no tardó en levantar la mirada, una mirada cargada de odio, de resentimiento, proveniente de unos ojos tan claros que parecían trasparentes.
Percibí, de algún modo, que el encargado había presentido mi llegada. creí ver que este paladeaba entre los labios mi nombre: "Emily Claussen".
-Buenas tardes. ¿En que puedo ayudarles?- dijo el de la mirada rencorosa.
En este momento hubiera querido tener a Carias para preguntarle se eso que estaba sintiendo era el verdadero Terror.
-Vamos a mirar un rato- dijo Oliver tratando de disimular.
-No estarán pensando que este respetable lugar tiene que ver con esos crímenes espantosos ¿eh?- preguntó el, desafiándonos.
-Estamos investigando, solo eso le puedo decir- respondió el comisario Guillén.
-Lo que están haciendo es el ridículo- respondió el sujeto groseramente.
-Cuide sus palabras, amigo- dijo Oliver.
-Ahora resulta que una estúpida mocosa, con mucha imaginación puede señalar a cualquiera y resulta ser el culpable, ¿no? ¡Valla como nos hemos adelantado en esta ciudad de mierda!
-Le eh dicho que cuide su lenguaje- Dijo Oliver, esta vez gritándole.
-Creo que vamos a hacer una revisión a su tienda- encargo el comisario.
Este se violentó. Y me arrojo al suelo.
-¿Y con que ordenes? ¿eh? ¿solo por que lo dice esta maldita niña?
-¡La niña no a dicho nada, maldito infeliz! y esta niña es mi hermana, y si la vuelves a tocar, lo lamentaras maldito, ¡Lo lamentaras!- dijo Oliver apunto de golpear al sujeto- ¡Y si no te has dado cuenta estamos con el comisario, ignorante!
-Detengan a este hombre y cierren la tienda- ordenó el comisario.
-Como diga comisario- dijo Elliot y tres colegas más.
-¡Voy a quejarme! ¡Esta es una injusticia!
Tenía su vista clavada en mí. Eran unos ojos malignos, también el rostro desfigurado por el odio, podría ser que de tratara de Eris..
Miré los anuncios de las tiendas, sus promociones, sus cámaras, sus rollos fotográficos.. No había nada para comprobar que podía estar segura. Quería señalarlo como el asesino, peor en ese momento, no podía.
Los policías esposaron al individuo y los empujaron hacia la puerta. El comisario ordenó que se detuvieran. Afuera ya se había poblado de curiosos incluida la prensa. El comisario se acerco´a mi y trató de tranquilizarme.
El hombre, nuevamente clavó sus ojos en mi, trató de meterme miedo, increíblemente se mostraba más interesado en mí que en la policía.
Los uniformados empujaron al hombre hacia los pasillos del local era llevado contra su voluntad a la delegación.
Luego, cuando ya parecía haber concluido todo, ocurrió un nuevo incidente extraordinariamente rápido. El hombre se soltó de la prisión de los policías, volvió en donde estaba yo y de hincó frente a mí, poniéndome su rostro congestionado de ira a pocos centímetros de mi aterrorizada mirada.
-Esto no se va a quedar así, mediadora. Que te quede claro.- Dijo en un murmullo solo para que yo lo escuchara.- No se va a quedar así.
Elliot Reaccionó en seguida. Sacó su arma y propinó un golpe en la nuca del sujeto, consiguiendo que cayera desmayado. Pero ya era demasiado tarde. Ya en esa fracción de segundos, había conocido el miedo que sobrepasaba todos mis miedos anteriores. Y, al parecer, lo había tolerado firmemente.
22 de octubre de 2011
Capitulo 18.-
Todas las escuelas primarias y secundarias habían decidido suspender las clases. Los ojos del país estaban puestos en el caso de "Los niños del misterioso paquete".
Por la tarde me dediqué, a estar con Kate y a cruzar la información con la que contaba. Kate me ayudó a pegar varias hojas de cuaderno para relacionar todo lo que sabia de cada una de las niñas muertas y llegar a una conclusión. Pero por más que me concentré, no conseguí nada, sentía que me cabeza iba a estallar.
Eran las 22:30 cuando sonó el celular de Kate.
-Es mi mamá, Parece que me tendré que ir.
-Va a venir por mi, dijo que ni muerta me iba a dejar ir sola a casa.
Asentí con la cabeza. Toda la ciudad estaba al borde de la locura. De hecho ya me preocupaba quedarme sola, aunque sabia que mis hermanos tomarían medidas al respecto.
-Mañana te ayudo más, Isa.
-No me digas Isa, Kate- le dije con enojo.
-Nos vemos- dijo Kate.
Llamaron a la puerta de la casa.
-¿Quien es?- pregunté.
-Yo la mamá de Kate, Isa- dijo la señora.
-¿Ves lo que haces?- le reclamé- al rato todo el mundo me dirá "Isa".
Abrí la puerta y la señora me saludo.
-Isa.. se que comprenderás, pero no me tranquiliza mucho que Kate te ayude.
-¡Ay mamá! ¡No empieces!- dijo ella molesta.
-¡Pues es la verdad!
-¡Ay, ya vamos!- gruñó ella saliendo de mi casa
Oliver me había dicho por la mañana, que tenía que hacer guardia en la brigada con Elliot y no iban a llegar en toda la noche.
De repente comencé a escuchar unos extraños ruidos, cinco golpeteos apresurados.
Toc, toc, toc, toc, toc..
Fui directo a la entrada de mi casa
Toc, toc, toc..
Me anime a preguntar.
¿Quien es?
Toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc..
El miedo me amenazaba, no era nada bueno, que el que estuviese golpeando, no respondiera.
Toc, toc, toc, toc..
Lo siguiente fue un feroz gruñido, algo muy similar a cuando un perro está apunto de atacar o tirar una mordida. Luego, silencio. Luego, más golpes a la puerta, golpes frenéticos, golpes desesperados. Después, pasos presurosos que bajaban las escaleras..
Corrí entonces a la ventana de mi cuarto para ver a través de esta de quien se trataba. Lamentablemente, cuando me asomé solo contemple la calle vacía.
Luego regresé a mi cuarto.
Carias: ¿Miedo Claussen?
Me apresuré a sentarme en el computador para responderle a Carias.
Emily Elizabeth: No se de que me hablas.
Carias: No importa. Yo me entiendo.. por cierto se que por tu mente a estado pasando, que fue lo que te ocurrió el otro día cuando te peleaste con tu hermano. Lo que pasa es que paso lo mismo que le paso a tu amiga Kate, a diferencia que tu lo sentiste.. Y ella no sabe nada. Pero fue tan solo por unos instantes.. cuidado mediadora que esos instantes se pueden volver y resto de tu vida.
Emily Elizabeth: No molestes quieres.. vete al demonio.
Carias: no importa todas las cosas que me digas mediadora.. siempre estaré ahí para protegerte.
Emily Elizabeth: Estoy cansada, me voy a dormir, si no te importa.
Carias: A mi no me importa para nada, no se si a la tercera victima.
Emily Elizabeth: ¡Hago lo que puedo!
Carias: Prrr.. Emy..
Carias: Te voy a ayudar. Trae una hoja blanca.
Pensé por un momento ¿Quería ayuda de el? ¿Y si era una trampa?.. Como sea, en este momento todo sirve..
Carias: Arranca la hoja es importante.
Obedecí.
Carias: Dibuja una calavera con sombrero.
Me pareció extraño esto, en efecto teclé.
Emily Elizabeth: Ya sabia. Te estas burlando.
Carias: ¡Dibuja una calavera con sombrero, mocosa!
Negué con la cabeza y dibuje lo pedido.
Emily Elizabeth: ¿Listo?
Carias: Sí.
Emily Elizabeth: ¿Ahora que? ¿Quieres que la ilumine con mis colores?
Carias: No, con lo que hiciste es bastante. Ahora.. ¿Que vez?
Emily Elizabeth: ¿Que veo?
Carias: Sí, que vez..
Emily Elizabeth: Pues.. una calavera con sombrero.
Carias: Mal.
Emily Elizabeth: ¿Como que mal?
Carias: ¡No te estas fijando mediadora!
Emily Elizabeth: Es un estúpido cráneo con sombrero.
Carias: ¡No!¡no y no! Error ¿Que es lo más evidente?
Emily Elizabeth: ¡La estúpida y maldita calavera!
Carias: ¿Que es lo que sobresale?
Emily Elizabeth: ¡LA MALDITA CALAVERA!
Carias: Adiós mediadora, cuando aprendas a observar me buscas.
A lo largo de tres horas me dormí, la computadora seguía encendida, hasta que desperté creyendo haber escuchado algo, pero estaba soñando.
Entonces, confirmé que lo que había arrancado en mis sueños no había sido producto de mi imaginación.
Toc, toc , toc..
Llamaban nuevamente. Pero no a la puerta si no que a la ventana.
-Esto no puede estar pasando ¿Quien puede estar golpeando la ventana de un tercer piso?
Toc, toc..
Eran llamadas mas suaves, menos energéticas que las otras, peor no lograba explicarme por que estas me producían más miedo.. Era una sensación extraña..
-"No tengo miedo", "No tengo miedo". Me dije a mi misma- "Se controlar el miedo".
-"No tengo miedo. Me aproximé a la ventana, y de un golpe abrí las persianas.
Un niño de ojos sangrantes me miraban, flotando en el aire, del otro lado del cristal. De su boca brotaba un río de sangre.
Sentí que mi corazón se aceleraba. No obstante, puede sostenerle la mirada al espectro.
-¿Que quieres? ¿Por qué me atormentas?
"Los demonios se querrán apoderar de ti y conjugaran en tu contra."
-¡Vete al diablo!- grite y arroje las persianas.
En ese momento, no sentí miedo, creo que ya lo tomaba como algo cotidiano ya había aceptado la idea de siempre convivir con ellos. Había logrado controlarme, y eso me permitió felicitarme.
-Lo que necesito es dormir, malditos fantasmas.
Al dar la vuelta para acostarme, no puede evitarlo, deje escapar un espantoso grito.
En mi colchón, una niña destrozada, con el estomago abierto, me miraba con gran dolor. La luz del monitor me mostraba con las claridad sus órganos.
Empecé a sentir que las fuerzas me abandonaban, ahora si que me desmayaría, nunca fui tan miedosa, pero esto había superado los limites ¿Cuanto miedo puedo soportar?. El niño, mejor dicho el espectro, estiro una mano para tocarme, y instantáneamente me eché para atrás.
-¡Aléjate!
Abandoné mi pieza a saltos, mi pierna no me acompaño en este momento. Pero en el suelo del pasillo, atravesado, otro engendro, igualmente con el vientre completamente abierto. Me tropecé con él y quede a milímetros del rostro agonizante.
-¡Déjame!- seguí gritando mientras trataba de llegar a la puerta de salida de mi casa, ahora arrastrándome.
Debajo del comedor, una nueva visión. El cuerpo de quien esta vez parecía una niña, también se desangraba, abierta a la mitad.
Procure llegar a la puerta de mi casa a través de ríos de viscoso fluido rojinegro. A cada paso que daba más me iba convenciendo de que estaba loca. Cuando puede levantar la vista, confirmé que había otro espectro y este era similar a Fabiola Romero la primera victima, también con el cuerpo destrozado.
Decidí detenerme. Pensé que acaso los espíritus me estaban persiguiendo por no poder detener los asesinatos. Cerré los ojos y comencé a llorar, tendida en el suelo. "Perdón, perdón, perdón".
Se oyó un fuerte estallido. Se abrió la puerta de mi casa de un solo golpe y se encendió la luz.
Y no supe más de mí..
Por la tarde me dediqué, a estar con Kate y a cruzar la información con la que contaba. Kate me ayudó a pegar varias hojas de cuaderno para relacionar todo lo que sabia de cada una de las niñas muertas y llegar a una conclusión. Pero por más que me concentré, no conseguí nada, sentía que me cabeza iba a estallar.
Eran las 22:30 cuando sonó el celular de Kate.
-Es mi mamá, Parece que me tendré que ir.
-Va a venir por mi, dijo que ni muerta me iba a dejar ir sola a casa.
Asentí con la cabeza. Toda la ciudad estaba al borde de la locura. De hecho ya me preocupaba quedarme sola, aunque sabia que mis hermanos tomarían medidas al respecto.
-Mañana te ayudo más, Isa.
-No me digas Isa, Kate- le dije con enojo.
-Nos vemos- dijo Kate.
Llamaron a la puerta de la casa.
-¿Quien es?- pregunté.
-Yo la mamá de Kate, Isa- dijo la señora.
-¿Ves lo que haces?- le reclamé- al rato todo el mundo me dirá "Isa".
Abrí la puerta y la señora me saludo.
-Isa.. se que comprenderás, pero no me tranquiliza mucho que Kate te ayude.
-¡Ay mamá! ¡No empieces!- dijo ella molesta.
-¡Pues es la verdad!
-¡Ay, ya vamos!- gruñó ella saliendo de mi casa
Oliver me había dicho por la mañana, que tenía que hacer guardia en la brigada con Elliot y no iban a llegar en toda la noche.
De repente comencé a escuchar unos extraños ruidos, cinco golpeteos apresurados.
Toc, toc, toc, toc, toc..
Fui directo a la entrada de mi casa
Toc, toc, toc..
Me anime a preguntar.
¿Quien es?
Toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc, toc..
El miedo me amenazaba, no era nada bueno, que el que estuviese golpeando, no respondiera.
Toc, toc, toc, toc..
Lo siguiente fue un feroz gruñido, algo muy similar a cuando un perro está apunto de atacar o tirar una mordida. Luego, silencio. Luego, más golpes a la puerta, golpes frenéticos, golpes desesperados. Después, pasos presurosos que bajaban las escaleras..
Corrí entonces a la ventana de mi cuarto para ver a través de esta de quien se trataba. Lamentablemente, cuando me asomé solo contemple la calle vacía.
Luego regresé a mi cuarto.
Carias: ¿Miedo Claussen?
Me apresuré a sentarme en el computador para responderle a Carias.
Emily Elizabeth: No se de que me hablas.
Carias: No importa. Yo me entiendo.. por cierto se que por tu mente a estado pasando, que fue lo que te ocurrió el otro día cuando te peleaste con tu hermano. Lo que pasa es que paso lo mismo que le paso a tu amiga Kate, a diferencia que tu lo sentiste.. Y ella no sabe nada. Pero fue tan solo por unos instantes.. cuidado mediadora que esos instantes se pueden volver y resto de tu vida.
Emily Elizabeth: No molestes quieres.. vete al demonio.
Carias: no importa todas las cosas que me digas mediadora.. siempre estaré ahí para protegerte.
Emily Elizabeth: Estoy cansada, me voy a dormir, si no te importa.
Carias: A mi no me importa para nada, no se si a la tercera victima.
Emily Elizabeth: ¡Hago lo que puedo!
Carias: Prrr.. Emy..
Carias: Te voy a ayudar. Trae una hoja blanca.
Pensé por un momento ¿Quería ayuda de el? ¿Y si era una trampa?.. Como sea, en este momento todo sirve..
Carias: Arranca la hoja es importante.
Obedecí.
Carias: Dibuja una calavera con sombrero.
Me pareció extraño esto, en efecto teclé.
Emily Elizabeth: Ya sabia. Te estas burlando.
Carias: ¡Dibuja una calavera con sombrero, mocosa!
Negué con la cabeza y dibuje lo pedido.
Emily Elizabeth: ¿Listo?
Carias: Sí.
Emily Elizabeth: ¿Ahora que? ¿Quieres que la ilumine con mis colores?
Carias: No, con lo que hiciste es bastante. Ahora.. ¿Que vez?
Emily Elizabeth: ¿Que veo?
Carias: Sí, que vez..
Emily Elizabeth: Pues.. una calavera con sombrero.
Carias: Mal.
Emily Elizabeth: ¿Como que mal?
Carias: ¡No te estas fijando mediadora!
Emily Elizabeth: Es un estúpido cráneo con sombrero.
Carias: ¡No!¡no y no! Error ¿Que es lo más evidente?
Emily Elizabeth: ¡La estúpida y maldita calavera!
Carias: ¿Que es lo que sobresale?
Emily Elizabeth: ¡LA MALDITA CALAVERA!
Carias: Adiós mediadora, cuando aprendas a observar me buscas.
A lo largo de tres horas me dormí, la computadora seguía encendida, hasta que desperté creyendo haber escuchado algo, pero estaba soñando.
Entonces, confirmé que lo que había arrancado en mis sueños no había sido producto de mi imaginación.
Toc, toc , toc..
Llamaban nuevamente. Pero no a la puerta si no que a la ventana.
-Esto no puede estar pasando ¿Quien puede estar golpeando la ventana de un tercer piso?
Toc, toc..
Eran llamadas mas suaves, menos energéticas que las otras, peor no lograba explicarme por que estas me producían más miedo.. Era una sensación extraña..
-"No tengo miedo", "No tengo miedo". Me dije a mi misma- "Se controlar el miedo".
-"No tengo miedo. Me aproximé a la ventana, y de un golpe abrí las persianas.
Un niño de ojos sangrantes me miraban, flotando en el aire, del otro lado del cristal. De su boca brotaba un río de sangre.
Sentí que mi corazón se aceleraba. No obstante, puede sostenerle la mirada al espectro.
-¿Que quieres? ¿Por qué me atormentas?
"Los demonios se querrán apoderar de ti y conjugaran en tu contra."
-¡Vete al diablo!- grite y arroje las persianas.
En ese momento, no sentí miedo, creo que ya lo tomaba como algo cotidiano ya había aceptado la idea de siempre convivir con ellos. Había logrado controlarme, y eso me permitió felicitarme.
-Lo que necesito es dormir, malditos fantasmas.
Al dar la vuelta para acostarme, no puede evitarlo, deje escapar un espantoso grito.
En mi colchón, una niña destrozada, con el estomago abierto, me miraba con gran dolor. La luz del monitor me mostraba con las claridad sus órganos.
Empecé a sentir que las fuerzas me abandonaban, ahora si que me desmayaría, nunca fui tan miedosa, pero esto había superado los limites ¿Cuanto miedo puedo soportar?. El niño, mejor dicho el espectro, estiro una mano para tocarme, y instantáneamente me eché para atrás.
-¡Aléjate!
Abandoné mi pieza a saltos, mi pierna no me acompaño en este momento. Pero en el suelo del pasillo, atravesado, otro engendro, igualmente con el vientre completamente abierto. Me tropecé con él y quede a milímetros del rostro agonizante.
-¡Déjame!- seguí gritando mientras trataba de llegar a la puerta de salida de mi casa, ahora arrastrándome.
Debajo del comedor, una nueva visión. El cuerpo de quien esta vez parecía una niña, también se desangraba, abierta a la mitad.
Procure llegar a la puerta de mi casa a través de ríos de viscoso fluido rojinegro. A cada paso que daba más me iba convenciendo de que estaba loca. Cuando puede levantar la vista, confirmé que había otro espectro y este era similar a Fabiola Romero la primera victima, también con el cuerpo destrozado.
Decidí detenerme. Pensé que acaso los espíritus me estaban persiguiendo por no poder detener los asesinatos. Cerré los ojos y comencé a llorar, tendida en el suelo. "Perdón, perdón, perdón".
Se oyó un fuerte estallido. Se abrió la puerta de mi casa de un solo golpe y se encendió la luz.
Y no supe más de mí..
21 de octubre de 2011
Capitulo 17.-
-Me voy- dije secamente.
-¿Y a donde si se puede saber?- pregunto Elliot siguiéndome el juego.
-Voy a tomar aire después de lo de anoche.. como hermano, de ti se espera cualquier cosa.
-Toma desayuno, y después hace lo que se te pegue la gana- Dijo empujándome a la mesa.
-Déjame maldito.. -dije poniéndole una mirada desafiante.
-Has lo que se te pegue la gana- dijo soltándome bruscamente.
-Te odio- dije golpeando fuertemente a la puerta.
Al salir de mi casa vi a Kate, estaba al frente te la estatua "Madre Tierra". No pude evitar ir a su encuentro.
-Hola. ¿No es muy temprano para que vengas a desahogarte?
Kate tenía rasgos de no haber pasado una buena noche.
-Le estoy pidiendo que cuide a Oliver.
No pude evitar sonreír, solo Kate podía tener una ocurrencia como esa.
-Kate.. es un monumento, tampoco es un santuario- exclamé.
-No importa, yo se que me escucha.
-Tuve un muy mal sueño Emily- dijo ella.
-¿De que trataba?- pregunté.
-Soñé que mataban a Oliver.
-Solo fue un sueño, Kate.
-A veces sueño cosas ciertas.
-Traté de evitar de que me viera riendo.
-Si, búrlate- se quejó- no quiero quedarme viuda antes de casarme.
-¡Emily Elizabeth! ven aquí ahora mismo- me grito mi hermano del segundo piso.
-¡Ah! es peor que una abuela..- dije poniendo los ojos en blanco- ¿Me acompañas? - me pregunté a Kate.
-Bueno- respondió ella.
-Estas acumulando puntos, has estado muy desobediente- me regaño mi hermano mientras me abría la puerta.
-Sí, como digas- le respondí.
-Hola Kate disculpa no te había visto. Perdón- le dijo a mi amiga con una sonrisa de oreja a oreja.
-Hola Elliot- dijo abrazándolo.
-Ni que fuera tan chica, para que no la hubieras visto- dije haciendo una mueca.
-¡Mira tu cállate!
-Dejen de pelear hermanitos- dijo Kate riendo.
-Que sentido del humor- le dije ante su regaño.
-Oliver baja llego tu amor- dije burlándome.
-Cállate- dijo Kate pegándome con el codo.
Oliver no tardo en decir.
-¿Annuk? ya bajo.- dijo alegremente.
Cuando había bajado, se tomó una gran sorpresa.
-¿Kate? ah no lo que faltaba para arruinar el día.
-Emmm.. ¿Hola?- dijo Kate un tanto enojada.
-Se me olvidaba tu me debes algo- reclamé a Oliver.
-Verdad..- dijo presionando lo ojos dándole un beso a Kate.
-Por fin salí de eta maldición- dijo Oliver suspirando
-¿Y eso?- dijo Kate, con casi los ojos formados en corazones.
-Era una apuesta, como crees, que me fijaría en una niña tan fea como tu- dijo mirándola de pies a cabeza.
-Así que me utilizas para tus apuestas ¿eh?- dijo enojada.
-Claro, de algo que seas útil.
-¡Eres un imbécil!- dijo golpearlo fuertemente.
-Ya por favor suéltame, si igual te quiero- dijo este afirmándola para que no lo golpeara más.
-Saben, me tengo que ir al colegio ¿me vas a dejar Elliot?- pregunte ignorando la situación.
-Esta bien, vamos.
-Yo tengo el día libre, me quedo en casa- dijo Oliver acomodándose en el sofá.
-Yo no iré a clases, con lo que esta pasando mi mama dijo que me quedara aquí o en casa, no quiere que valla al colegio.
-¿Salgamos al centro comercial?- le preguntó oliver.
-Bueno- dijo alegremente.
-Quien como ustedes..- dijimos al mismo tiempo con Elliot.
-¿Vamos? le dije a Elliot.
-Ya vamos, y no pelemos más- dijo abrazándome.
-Bueno- dije correspondiendo a su abrazo.
Al ingresar al colegio, me di cuenta que era el centro de miradas. Un par de compañeras de mi salón se acercaban y me bombardeaban con sus preguntas.
-Te vimos en las noticias Emily. ¿De verdad estas ayudando a la policía?
-¿Viste sangre?
-¿Verdad que a todos los niños los sacaron mientras dormían?
-¿Es cierto que es obra de un loco satánico?
No respondí nada,. solo las ignore y me fui donde Kris.
Naturalmente, en la sala, mis compañeras continuaron con sus inquietudes, pero Kris se encargo de desanimarlas a todas diciendo que los detalles eran horribles y por eso prefería no hablar. Cuando sonó el timbre, todas fueron a los lugares, aunque de muy mala gana.
Por la puerta entró la directora Victoria, en vez de la profesora de matemática, que esa era la asignatura que teníamos inicialmente.
Me percaté que no me quitaba los ojos de encima. No obstante, cuando volvió a reinar el silencio, miró a todos por igual.
-Se imaginaran por que estoy aquí- inició-. Miren a su alrededor. ¿Que notan?
Los alumnos del 1°A miraron en torno pero al parecer, no detectaron nada. La maestra ya sabía a quien preguntarle.
-Emily Claussen. ¿Que notas?
Me puse de pie.
-Faltan Javiera Martines, Romina Medina, Catalina Simi, Kate Kroos, Laura Esquivel, Maria Angelica Fernandez y Fernanda Navarro..
-Correcto. Y en esta sala en el que hubo menos jóvenes ausentes, supongo por razones obvias. Muchos de ustedes querían ver a Emily y hablar con ella. ¿Cuantos de ustedes se enfrentaron a sus padres para poder venir?. Levanten la mano.
Se levantaron once brazos, entre ellos el de Kris.
-Hay salas en las que no se junta ni la mitad de la asistencia. Es posible que estemos viviendo en una ola de pánico. Exactamente lo que la policía quería evitar.
Una niña levantó la mano.
-Pero dice mi papá que es mejor que lo sepamos-Opinó.- Porque así podemos estar alerta.
-Y tu papá tiene razón- concedió la directora- por eso creo que hay que tomar una resolución.
-Emily, acompáñame y trae tus cosas.
-¿Conoces de cerca lo que esta pasando?- me pregunto la maestra en el pasillo.- Dime con toda honestidad.. ¿Que tan probable es que hayan victimas?
No lo dude, que fácil pregunta.
-Muy probable.
La profesora suspiró; Tendría que tomar cartas en el asunto.
Atravesamos el patio. Y noté que la profesora me conducía hacia la puerta de la entrada del colegio.
-Llamaron de la delegación de policías. Me pidieron que te permitiera salir temprano.- dijo la directora juntando los manos.
-Eh... gracias.
-No me lo agradezcas. Es lo que voy a hacer con todos. Las clases se suspenderán hasta que capturen el asesino. Si los alumnos permanecen en sus casas, no puede sucederles nada.
-Perdón por la tardanza, pero las alumnas estaban en prueba- dijo agitado Elliot, al parecer se había apresurado mucho.
-¿Y Oliver?- le pregunté.
-Recuerda que tenía el día libre nos debe estar esperando con la patrulla- afirmó.
-Ahh..
La maestra pidió con una seña al auxiliar que abriera la puerta del colegio. Frente a esta se encontraba mi hermano Oliver dentro de la patrulla, esperándonos a Elliot y a mi.
me despedí de la maestra, pero esta me retuvo. En sus ojos por primera vez, vi su angustia.
-Emily ¿En que estas ayudando a la policía?- Preguntó.
-En solo detalles maestra- Le respondí.
-Has todo lo que puedas..- dijo angustiada.
Subí a la patrulla, al asiento trasero, saludando a mi hermano. Me daba gusto verlo.
-Vamos, pequeña, el capitán quiere conocerte..
-¿Y a donde si se puede saber?- pregunto Elliot siguiéndome el juego.
-Voy a tomar aire después de lo de anoche.. como hermano, de ti se espera cualquier cosa.
-Toma desayuno, y después hace lo que se te pegue la gana- Dijo empujándome a la mesa.
-Déjame maldito.. -dije poniéndole una mirada desafiante.
-Has lo que se te pegue la gana- dijo soltándome bruscamente.
-Te odio- dije golpeando fuertemente a la puerta.
Al salir de mi casa vi a Kate, estaba al frente te la estatua "Madre Tierra". No pude evitar ir a su encuentro.
-Hola. ¿No es muy temprano para que vengas a desahogarte?
Kate tenía rasgos de no haber pasado una buena noche.
-Le estoy pidiendo que cuide a Oliver.
No pude evitar sonreír, solo Kate podía tener una ocurrencia como esa.
-Kate.. es un monumento, tampoco es un santuario- exclamé.
-No importa, yo se que me escucha.
-Tuve un muy mal sueño Emily- dijo ella.
-¿De que trataba?- pregunté.
-Soñé que mataban a Oliver.
-Solo fue un sueño, Kate.
-A veces sueño cosas ciertas.
-Traté de evitar de que me viera riendo.
-Si, búrlate- se quejó- no quiero quedarme viuda antes de casarme.
-¡Emily Elizabeth! ven aquí ahora mismo- me grito mi hermano del segundo piso.
-¡Ah! es peor que una abuela..- dije poniendo los ojos en blanco- ¿Me acompañas? - me pregunté a Kate.
-Bueno- respondió ella.
-Estas acumulando puntos, has estado muy desobediente- me regaño mi hermano mientras me abría la puerta.
-Sí, como digas- le respondí.
-Hola Kate disculpa no te había visto. Perdón- le dijo a mi amiga con una sonrisa de oreja a oreja.
-Hola Elliot- dijo abrazándolo.
-Ni que fuera tan chica, para que no la hubieras visto- dije haciendo una mueca.
-¡Mira tu cállate!
-Dejen de pelear hermanitos- dijo Kate riendo.
-Que sentido del humor- le dije ante su regaño.
-Oliver baja llego tu amor- dije burlándome.
-Cállate- dijo Kate pegándome con el codo.
Oliver no tardo en decir.
-¿Annuk? ya bajo.- dijo alegremente.
Cuando había bajado, se tomó una gran sorpresa.
-¿Kate? ah no lo que faltaba para arruinar el día.
-Emmm.. ¿Hola?- dijo Kate un tanto enojada.
-Se me olvidaba tu me debes algo- reclamé a Oliver.
-Verdad..- dijo presionando lo ojos dándole un beso a Kate.
-Por fin salí de eta maldición- dijo Oliver suspirando
-¿Y eso?- dijo Kate, con casi los ojos formados en corazones.
-Era una apuesta, como crees, que me fijaría en una niña tan fea como tu- dijo mirándola de pies a cabeza.
-Así que me utilizas para tus apuestas ¿eh?- dijo enojada.
-Claro, de algo que seas útil.
-¡Eres un imbécil!- dijo golpearlo fuertemente.
-Ya por favor suéltame, si igual te quiero- dijo este afirmándola para que no lo golpeara más.
-Saben, me tengo que ir al colegio ¿me vas a dejar Elliot?- pregunte ignorando la situación.
-Esta bien, vamos.
-Yo tengo el día libre, me quedo en casa- dijo Oliver acomodándose en el sofá.
-Yo no iré a clases, con lo que esta pasando mi mama dijo que me quedara aquí o en casa, no quiere que valla al colegio.
-¿Salgamos al centro comercial?- le preguntó oliver.
-Bueno- dijo alegremente.
-Quien como ustedes..- dijimos al mismo tiempo con Elliot.
-¿Vamos? le dije a Elliot.
-Ya vamos, y no pelemos más- dijo abrazándome.
-Bueno- dije correspondiendo a su abrazo.
Al ingresar al colegio, me di cuenta que era el centro de miradas. Un par de compañeras de mi salón se acercaban y me bombardeaban con sus preguntas.
-Te vimos en las noticias Emily. ¿De verdad estas ayudando a la policía?
-¿Viste sangre?
-¿Verdad que a todos los niños los sacaron mientras dormían?
-¿Es cierto que es obra de un loco satánico?
No respondí nada,. solo las ignore y me fui donde Kris.
Naturalmente, en la sala, mis compañeras continuaron con sus inquietudes, pero Kris se encargo de desanimarlas a todas diciendo que los detalles eran horribles y por eso prefería no hablar. Cuando sonó el timbre, todas fueron a los lugares, aunque de muy mala gana.
Por la puerta entró la directora Victoria, en vez de la profesora de matemática, que esa era la asignatura que teníamos inicialmente.
Me percaté que no me quitaba los ojos de encima. No obstante, cuando volvió a reinar el silencio, miró a todos por igual.
-Se imaginaran por que estoy aquí- inició-. Miren a su alrededor. ¿Que notan?
Los alumnos del 1°A miraron en torno pero al parecer, no detectaron nada. La maestra ya sabía a quien preguntarle.
-Emily Claussen. ¿Que notas?
Me puse de pie.
-Faltan Javiera Martines, Romina Medina, Catalina Simi, Kate Kroos, Laura Esquivel, Maria Angelica Fernandez y Fernanda Navarro..
-Correcto. Y en esta sala en el que hubo menos jóvenes ausentes, supongo por razones obvias. Muchos de ustedes querían ver a Emily y hablar con ella. ¿Cuantos de ustedes se enfrentaron a sus padres para poder venir?. Levanten la mano.
Se levantaron once brazos, entre ellos el de Kris.
-Hay salas en las que no se junta ni la mitad de la asistencia. Es posible que estemos viviendo en una ola de pánico. Exactamente lo que la policía quería evitar.
Una niña levantó la mano.
-Pero dice mi papá que es mejor que lo sepamos-Opinó.- Porque así podemos estar alerta.
-Y tu papá tiene razón- concedió la directora- por eso creo que hay que tomar una resolución.
-Emily, acompáñame y trae tus cosas.
-¿Conoces de cerca lo que esta pasando?- me pregunto la maestra en el pasillo.- Dime con toda honestidad.. ¿Que tan probable es que hayan victimas?
No lo dude, que fácil pregunta.
-Muy probable.
La profesora suspiró; Tendría que tomar cartas en el asunto.
Atravesamos el patio. Y noté que la profesora me conducía hacia la puerta de la entrada del colegio.
-Llamaron de la delegación de policías. Me pidieron que te permitiera salir temprano.- dijo la directora juntando los manos.
-Eh... gracias.
-No me lo agradezcas. Es lo que voy a hacer con todos. Las clases se suspenderán hasta que capturen el asesino. Si los alumnos permanecen en sus casas, no puede sucederles nada.
-Perdón por la tardanza, pero las alumnas estaban en prueba- dijo agitado Elliot, al parecer se había apresurado mucho.
-¿Y Oliver?- le pregunté.
-Recuerda que tenía el día libre nos debe estar esperando con la patrulla- afirmó.
-Ahh..
La maestra pidió con una seña al auxiliar que abriera la puerta del colegio. Frente a esta se encontraba mi hermano Oliver dentro de la patrulla, esperándonos a Elliot y a mi.
me despedí de la maestra, pero esta me retuvo. En sus ojos por primera vez, vi su angustia.
-Emily ¿En que estas ayudando a la policía?- Preguntó.
-En solo detalles maestra- Le respondí.
-Has todo lo que puedas..- dijo angustiada.
Subí a la patrulla, al asiento trasero, saludando a mi hermano. Me daba gusto verlo.
-Vamos, pequeña, el capitán quiere conocerte..
20 de octubre de 2011
Capitulo 16.-
Pide permiso en tu casa Kris, quiero que me acompañes a una parte mañana.
-¿A donde?- respondió por teléfono Kris.
-Luego te digo, tengo que salir con Elliot. Adios.
Inicié sesión a msn para resolver una duda con Carias.
Emily Elizabeth: No entiendo la cuarta pregunta que me enviaste- dije tecleando fuertemente.
Carias: Es una lastima por qué ahí esta la clave de todo- respondió este.
Emily Elizabeth: ¿Que tienen que ver los santos inocente?.. ¿Los santos inocentes no son los niños que murieron en la época de Jesús?
Carias: Exactamente.
Emily Elizabeth: Pues no entiendo..
Carias: ¿Como evitas que mueran los santos inocentes?
Emily Elizabeth: Hay que eliminar al villano, que es Herodes.
Carias: No.
Emily Elizabeth: Claro que sí, sin herodes el asesino, ya no hay muertes.
Carias: No.
Me molesté. La participación de Carias era muy cínica.
Emily Elizabeth: Si tu sabes quien es el asesino.. ¿Por qué no me lo dices y ya?
Carias: Por qué no puedo.
Emily Elizabeth: ¿No puedes decirme.. pero tu si sabes?
Carias: Algo así.
Emily Elizabeth: Eso te hace cómplice. Eres un asesino también. Te divierte que mueran niños, eres un desgraciado.
Carias: Las cosas son distintas a como tu las vez Claussen. Muy distintas.. Pero ya aprenderás mediadora..
Emily Elizabeth: Algo me dice que tu eres el asesino.
Carias: Abre bien los ojos mediadora. Y no pierdas el tiempo en cosas inútiles. No te lo repetiré de nuevo: NO SOY EL ASESINO.
Emily Elizabeth: Dame una pista entonces .
Carias: No puedo.
Emily Elizabeth: Te odio.
Carias: Me necesitas.
Emily Elizabeth: Adiós.
Carias: por cierto lo que sentiste el otro día en el baño de tu colegio, no se acerca ni un poco al miedo. Ese fue un "miedito" cualquiera. Pero cuidado, tu amiga es normal, eso tenlo por seguro ella no es un demonio, solo los demonios se apropiaron de ella por unos instantes, tomaron el cuerpo de ella.. Cuidado mediadora, pueden hacer lo mismo contigo si no actúas rápido puede que las vidas de las personas que más amas y la tuya corren peligro.
Adiós que tengas buenas noches.
-¡Emily Elizabeth! ven aquí ahora mismo- me gritó Elliot llegando del colegio.
Sabía que algo no andaba bien.. mi hermano nunca suele llamarme por mi nombre completo.
-Dime- respondió.
-Fui a buscar tus notas tienes un 3,5 en matemáticas. ¿Que tienes en la cabeza?
-Pelo- respondí riendo.
-¡Es enserio!- dijo golpeando la mesa.
-Bueno..-dije en voz baja.
-Tienes que subir tus notas- dijo Elliot tirándome el Pelo.
-¡Oliver! Elliot me pegó ¡Ven!- le grité a mi hermano que estaba viendo TV.
-¡No te eh pegado!- dijo dándome un leve empujón.
-¡Ya déjala histérico! Sabes que últimamente hemos estado los tres más preocupados del caso.
-¡Cierto!- dije furiosa.
-Emily.. tus ojos..- dijo Elliot Paralizado.
-¿Que tienen?- "aaaaahhhhhh" dije pegando un grito- ¡mi voz! esta ronca! como el de un.. un.. ¡Demonio!
-Y tus ojos están rojos.. - dijeron ambos.
Corrí a verme al espejo, en efecto mis ojos estaban rojos, pero no un rojo cualquiera, un rojo intenso, luminoso llenos de rencor y odio.
-¡¡No!! ¡¿ayúdenme que me esta pasando?!- dije llorando con mi horrorosa voz.
-Emily.. ¡estas llorando sangre! aléjate por favor..- Dijo Oliver caminando marcha atrás.
-No les haré daño, por favor no me teman, son lo único que tengo.. ¡Solo quiero que me ayuden!
-Primero no llores más- dije Elliot con la voz entre cortada- anda a mi habitación.
Me calme me fui a la habitación de mi hermano, me recosté sobre la cama, traté de cerrar los ojos y descansar, en efecto, me dormí. El rojo de mis ojos se había ido, mi horrible voz también. Era muy extraño lo que me estaba pasando.. recordé las palabras de Carias "Cuidado mediadora.. los demonios también se pueden apropiar de tí". Creo que ya temía de mi misma..
-¿A donde?- respondió por teléfono Kris.
-Luego te digo, tengo que salir con Elliot. Adios.
Inicié sesión a msn para resolver una duda con Carias.
Emily Elizabeth: No entiendo la cuarta pregunta que me enviaste- dije tecleando fuertemente.
Carias: Es una lastima por qué ahí esta la clave de todo- respondió este.
Emily Elizabeth: ¿Que tienen que ver los santos inocente?.. ¿Los santos inocentes no son los niños que murieron en la época de Jesús?
Carias: Exactamente.
Emily Elizabeth: Pues no entiendo..
Carias: ¿Como evitas que mueran los santos inocentes?
Emily Elizabeth: Hay que eliminar al villano, que es Herodes.
Carias: No.
Emily Elizabeth: Claro que sí, sin herodes el asesino, ya no hay muertes.
Carias: No.
Me molesté. La participación de Carias era muy cínica.
Emily Elizabeth: Si tu sabes quien es el asesino.. ¿Por qué no me lo dices y ya?
Carias: Por qué no puedo.
Emily Elizabeth: ¿No puedes decirme.. pero tu si sabes?
Carias: Algo así.
Emily Elizabeth: Eso te hace cómplice. Eres un asesino también. Te divierte que mueran niños, eres un desgraciado.
Carias: Las cosas son distintas a como tu las vez Claussen. Muy distintas.. Pero ya aprenderás mediadora..
Emily Elizabeth: Algo me dice que tu eres el asesino.
Carias: Abre bien los ojos mediadora. Y no pierdas el tiempo en cosas inútiles. No te lo repetiré de nuevo: NO SOY EL ASESINO.
Emily Elizabeth: Dame una pista entonces .
Carias: No puedo.
Emily Elizabeth: Te odio.
Carias: Me necesitas.
Emily Elizabeth: Adiós.
Carias: por cierto lo que sentiste el otro día en el baño de tu colegio, no se acerca ni un poco al miedo. Ese fue un "miedito" cualquiera. Pero cuidado, tu amiga es normal, eso tenlo por seguro ella no es un demonio, solo los demonios se apropiaron de ella por unos instantes, tomaron el cuerpo de ella.. Cuidado mediadora, pueden hacer lo mismo contigo si no actúas rápido puede que las vidas de las personas que más amas y la tuya corren peligro.
Adiós que tengas buenas noches.
-¡Emily Elizabeth! ven aquí ahora mismo- me gritó Elliot llegando del colegio.
Sabía que algo no andaba bien.. mi hermano nunca suele llamarme por mi nombre completo.
-Dime- respondió.
-Fui a buscar tus notas tienes un 3,5 en matemáticas. ¿Que tienes en la cabeza?
-Pelo- respondí riendo.
-¡Es enserio!- dijo golpeando la mesa.
-Bueno..-dije en voz baja.
-Tienes que subir tus notas- dijo Elliot tirándome el Pelo.
-¡Oliver! Elliot me pegó ¡Ven!- le grité a mi hermano que estaba viendo TV.
-¡No te eh pegado!- dijo dándome un leve empujón.
-¡Ya déjala histérico! Sabes que últimamente hemos estado los tres más preocupados del caso.
-¡Cierto!- dije furiosa.
-Emily.. tus ojos..- dijo Elliot Paralizado.
-¿Que tienen?- "aaaaahhhhhh" dije pegando un grito- ¡mi voz! esta ronca! como el de un.. un.. ¡Demonio!
-Y tus ojos están rojos.. - dijeron ambos.
Corrí a verme al espejo, en efecto mis ojos estaban rojos, pero no un rojo cualquiera, un rojo intenso, luminoso llenos de rencor y odio.
-¡¡No!! ¡¿ayúdenme que me esta pasando?!- dije llorando con mi horrorosa voz.
-Emily.. ¡estas llorando sangre! aléjate por favor..- Dijo Oliver caminando marcha atrás.
-No les haré daño, por favor no me teman, son lo único que tengo.. ¡Solo quiero que me ayuden!
-Primero no llores más- dije Elliot con la voz entre cortada- anda a mi habitación.
Me calme me fui a la habitación de mi hermano, me recosté sobre la cama, traté de cerrar los ojos y descansar, en efecto, me dormí. El rojo de mis ojos se había ido, mi horrible voz también. Era muy extraño lo que me estaba pasando.. recordé las palabras de Carias "Cuidado mediadora.. los demonios también se pueden apropiar de tí". Creo que ya temía de mi misma..
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