Pide permiso en tu casa Kris, quiero que me acompañes a una parte mañana.
-¿A donde?- respondió por teléfono Kris.
-Luego te digo, tengo que salir con Elliot. Adios.
Inicié sesión a msn para resolver una duda con Carias.
Emily Elizabeth: No entiendo la cuarta pregunta que me enviaste- dije tecleando fuertemente.
Carias: Es una lastima por qué ahí esta la clave de todo- respondió este.
Emily Elizabeth: ¿Que tienen que ver los santos inocente?.. ¿Los santos inocentes no son los niños que murieron en la época de Jesús?
Carias: Exactamente.
Emily Elizabeth: Pues no entiendo..
Carias: ¿Como evitas que mueran los santos inocentes?
Emily Elizabeth: Hay que eliminar al villano, que es Herodes.
Carias: No.
Emily Elizabeth: Claro que sí, sin herodes el asesino, ya no hay muertes.
Carias: No.
Me molesté. La participación de Carias era muy cínica.
Emily Elizabeth: Si tu sabes quien es el asesino.. ¿Por qué no me lo dices y ya?
Carias: Por qué no puedo.
Emily Elizabeth: ¿No puedes decirme.. pero tu si sabes?
Carias: Algo así.
Emily Elizabeth: Eso te hace cómplice. Eres un asesino también. Te divierte que mueran niños, eres un desgraciado.
Carias: Las cosas son distintas a como tu las vez Claussen. Muy distintas.. Pero ya aprenderás mediadora..
Emily Elizabeth: Algo me dice que tu eres el asesino.
Carias: Abre bien los ojos mediadora. Y no pierdas el tiempo en cosas inútiles. No te lo repetiré de nuevo: NO SOY EL ASESINO.
Emily Elizabeth: Dame una pista entonces .
Carias: No puedo.
Emily Elizabeth: Te odio.
Carias: Me necesitas.
Emily Elizabeth: Adiós.
Carias: por cierto lo que sentiste el otro día en el baño de tu colegio, no se acerca ni un poco al miedo. Ese fue un "miedito" cualquiera. Pero cuidado, tu amiga es normal, eso tenlo por seguro ella no es un demonio, solo los demonios se apropiaron de ella por unos instantes, tomaron el cuerpo de ella.. Cuidado mediadora, pueden hacer lo mismo contigo si no actúas rápido puede que las vidas de las personas que más amas y la tuya corren peligro.
Adiós que tengas buenas noches.
-¡Emily Elizabeth! ven aquí ahora mismo- me gritó Elliot llegando del colegio.
Sabía que algo no andaba bien.. mi hermano nunca suele llamarme por mi nombre completo.
-Dime- respondió.
-Fui a buscar tus notas tienes un 3,5 en matemáticas. ¿Que tienes en la cabeza?
-Pelo- respondí riendo.
-¡Es enserio!- dijo golpeando la mesa.
-Bueno..-dije en voz baja.
-Tienes que subir tus notas- dijo Elliot tirándome el Pelo.
-¡Oliver! Elliot me pegó ¡Ven!- le grité a mi hermano que estaba viendo TV.
-¡No te eh pegado!- dijo dándome un leve empujón.
-¡Ya déjala histérico! Sabes que últimamente hemos estado los tres más preocupados del caso.
-¡Cierto!- dije furiosa.
-Emily.. tus ojos..- dijo Elliot Paralizado.
-¿Que tienen?- "aaaaahhhhhh" dije pegando un grito- ¡mi voz! esta ronca! como el de un.. un.. ¡Demonio!
-Y tus ojos están rojos.. - dijeron ambos.
Corrí a verme al espejo, en efecto mis ojos estaban rojos, pero no un rojo cualquiera, un rojo intenso, luminoso llenos de rencor y odio.
-¡¡No!! ¡¿ayúdenme que me esta pasando?!- dije llorando con mi horrorosa voz.
-Emily.. ¡estas llorando sangre! aléjate por favor..- Dijo Oliver caminando marcha atrás.
-No les haré daño, por favor no me teman, son lo único que tengo.. ¡Solo quiero que me ayuden!
-Primero no llores más- dije Elliot con la voz entre cortada- anda a mi habitación.
Me calme me fui a la habitación de mi hermano, me recosté sobre la cama, traté de cerrar los ojos y descansar, en efecto, me dormí. El rojo de mis ojos se había ido, mi horrible voz también. Era muy extraño lo que me estaba pasando.. recordé las palabras de Carias "Cuidado mediadora.. los demonios también se pueden apropiar de tí". Creo que ya temía de mi misma..
Tu respiración se empieza a agitar. Tu corazón late cada vez más. Tus ojos ven, lo que nunca quisieron ver.. El miedo se a apropiado de ti.
Libro de los héroes.-
20 de octubre de 2011
15 de octubre de 2011
Capitulo 15.-
Me encontraba en el salón de clases estábamos en lenguaje mi asignatura favorita, últimamente con el tema de los asesinatos tenía la cabeza en otro lado.
-Emily pasa adelante a la pizarra a explicarnos que e dicho- Dijo la profesora Camelia desafiándome.
-No quiero- Dije inconscientemente.
Mi hermano Elliot me miro queriéndome decir que me callara.
-¡Estas anotada por insolente!- dijo la profesora golpeando la mesa.
-¡Genial! lo único que me faltaba- dije en tono de ironía.
-Profesora perdone a mi hermana, ah perdido la cordura.
-¿Que te pasa infeliz?, ¿Estas queriendo decir que estoy loca?
-No entrare en discusión contigo, si no te das cuenta esta todo el curso presente.
-Por lo mucho que me importa- dije haciendo una mueca.
-Cállate Emilia- grito una compañera.
-¿Perdón? es Emily.
-¡Cállate de una vez!- dijo mi amigo y tío James.
Hubo un incomodo silencio, James nunca me había gritado de esa manera, lo cual me enoje bastante.
-Esta bien, me debes una conversación- dije enfadada.
-No te enojes- dijo Kate pegándome con el codo.
-Idiota- dije girando los ojos.
-¡Estas anotada Emilia!- dijo la profesora ya casi gritando.
-Ya me lo dijo una vez, no tiene por que repetirlo, no soy sorda. Y es Emily !Hasta cuando!- le grite en su mismo tono.
-Te vas afuera- dijo la profesora señalando la puerta.
-¡Bien! ¡Adiós!- dije riendo.
-Estaba afuera, tenia bastante frio. Tomé mi celular y me llego un mensaje el cual decía:
"Una mujer espera el amanecer frente a su casa. A las veinticuatro horas, sale su esposo por la puerta con un saco y se despide de ella. ¿Que contiene el saco?"
-mmmmm... un acertijo, ¿Este maldito quiere jugar? sigamos su juego- me dije.
Decidí mandarle un mensaje a Elliot para que saliera del salón de clases, le dije que era urgente.
Habían pasado ya quince minutos desde que había enviado el mensaje.
-¡No sale!, ¡Necesito decirle esto!- me altere.
De repente sentí unas delicadas manos se posaban en mis hombros, era el.
-"¡Bu!"- dijo riendo.
-¡Imbécil!- le grite golpeándolo.
-Ya no te enojes, tuve que suplicarle a la profesora que me dejara salir, después de tu gran espectáculo que diste en la sala, más difícil se me Hiso salir y a cambio me pidió que revisara todas las pruebas del curso- dijo cruzándose de brazos.
-Hay eso no es nada, por ultimo yo te las reviso- le dije con un tono tranquilo.
-¿ harías eso por mi?- dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Si claro..
-Hay que eres linda, muchas gracias por eso te quiero tanto- dijo abrazándome.
-O sí me quieres tanto que me tratas de loca- dije desviando la mirada.
-Hay pero que querías que le dijera a la profesora, si me miraba con esos ojos de sapo que tiene, y me dio miedo.
No puede evitar reírme. Hace poco me había creído el papel del hermano intachable.
-Ya vamos al grano, para resolver esto necesito a Oliver también.
-Esta en clases- me dijo Elliot.
-¿Y?- le dije levantando los hombros.
Se resigno a enviarle un mensaje, sabia que no podía contradecirme.
-Ya importa si llega o no. Mira me llego un mensaje más bien es un acertijo.
Al ver el mensaje mi hermano no entendió nada, y pensó que necesitaría ayuda.
-Increíble, este psicópata al parecer no tiene limites- dijo sorprendido.
Al cabo de diez minutos llego Oliver y le mostré enseguida el mensaje.
-Esto hay que resolverlo- Dijo Oliver.
-Obviamente idiota- dijimos Elliot y yo.
-Ya perdón- dijo agachando la cabeza.
Pensaba y pensaba como resolver el acertijo y después me di cuenta de lo fácil que estaba, y dije:
-¡Lo tengo!- dije feliz.
-¿En verdad?
-Sí el saco quiere decir que son juguetes.
-Emm si puede ser, encaja- dijo Elliot.
-Responde el mensaje, ¡Altiro!- exclamo Oliver.
-Tecleé en mi celular: Respuesta: Juguetes.
El mensaje no tardo en tener un nueva respuesta la cual decía. "Acertado".
Elliot y Oliver estaban emocionados, no terminaban de creer lo rápido que me di cuenta de la respuesta, cuando ellos le daban vueltas y vueltas a la pregunta sin tener una posible respuesta.
-¡Eres increíble!- exclamaron ambos.
-Alto.. el viejo del saco es el viejo pascuero.
-¿Como dices?- preguntaron.
-La respuesta a la pregunta. Lo que lleva el hombre en el saco son juguetes por que el hombre es el el viejo pascuero.
Mis hermanos no atinaban a deducir de adonde había sacado la respuesta, sentían el corazón agitado y lleno de entusiasmo, ellos ya tenían claro que no era normal.
-Explícame por favor- exclamó Elliot.
-Porqué sólo en el polo norte o en el polo sur puede alguien esperar veinticuatro horas a que salga el sol.
Un hombre con un saco.. en alguno de los dos polos.. seguro se trata del viejo ese.
No dejaban de mirarme.
-El día dura seis meses en los polos. Igual que la noche.- Agregué.
-¿Eres una sabelotodo?, ¿Y como tienes tan bajas notas?- rieron ambos.
-Que graciosos- Reí sarcásticamente.
Cuando termine de decir eso, justo sonó el teléfono con un nuevo mensaje el cual decía: "IEE...AAO...OIO..."
-¡Que es esto! complicado..-exclamó Elliot.
-No le encuentro sentido- agregó Oliver.
-Mejor vamos a la biblioteca- exclamé
-Si es mejor.. hace mucho frio- dijo Elliot.
Llegamos a la biblioteca, estaba desierta, perfecta para un momento de concentración como este.
-mmmmmm.. dos letras "U y E"- Dije posando mi mano en mi frente.
-¿Estas segura?-preguntó Oliver- la verdad yo no lo creo..
-Mandamos la respuesta, y si esta mala abrazo a la innombrable profesora- dije segura de mi misma.
-¿Segura? yo no me arriesgaría..-dijo Oliver riendo , sabía que era algo terrible para mí.
-¿Tu que propones? ¿eh?- pregunté.
-Lo que tu quieras- dijo frunciendo el ceño.
-¿En verdad? yo no lo haría..- dije mirándolo de reojo.
-Anda.. dime- dijo suspirando.
-Ya.. si yo me equivoco en esto.. Tu le darás un beso a Kate.
-¡¿Que?!.. cualquier eso menos eso- dijo poniendo una cara.. que poco más se le salia los ojos.
-Usted dijo.. "Lo que tu quieras".. ¿acaso no confías en tu persona?- dije con mirada desafiante.
-No.. como dices eso. Bueno trato echo- dijo estrechándome la mano.
-Trato- dije dándosela.
Enviamos la respuesta: "Dos letras U y E" no tardó en llegar la respuesta y decía: "acertado".
-¡Imposible!- Dijo Oliver, golpeando la mesa.
-Difícil de creer- dijo Elliot- ¿me explicas?
-Son las vocales que corresponden a tres días de la semana. Viernes, Sábado, Domingo..
-"U y E", ¡Claro!- concluyó Elliot- lo que viene después de Domingo es..
Oliver se rasco la cabeza, sabía que lo que tenia que hacer, no era de su agrado. Sin decir nada mi paso nuevamente el teléfono.
"El rey se enamoró de la duquesa después de verla competir. Ambos estaban orgullosos de su linaje y su sangre pura. Lamentablemente un día antes de morir, la Duquesa cayó en una zanja y se le rompió el fémur. A los pocos días murió. ¿Quien la mató?"
-Chicos miren un nuevo mensaje..-dije.
-¡Es una yegua!- dije con entusiasmo.
-¿Quien Kate?- Rió a carcajadas Oliver.
-Cállate.. es enserio.. La Duquesa chicos.. La duquesa es una yegua por lo tanto la mató el veterinario.
-Lo dejo en tus manos..- dijo Oliver.
Respuesta: "El veterinario".-
"Acertado", decía la respuesta.
-Creo que empiezo a comprender- Dijo Elliot.
-Que competía es la primera clave- le aclaré- la segunda, a los caballos de carrera los matan cuando se rompen una pata y no tienen remedio.
-Ya veo- Exclamó Oliver.
-¡La cuarta pregunta!- dijo Elliot al escuchar mi celular.
"¿Cuanto miedo puedes soportar?"
Me puse se pie instantáneamente, ya sabia quien esta detrás de los mensajes.
-¿Pasa algo?- Preguntó Oliver.
No quise admitirlo.
-No nada. Es que.. no aparece el acertijo.
-Cierto.. Dijo Elliot.
"¿Como evitas que mueran los santos inocentes?"
Me desconcerté, no era de ese tipo la pregunta que había observado la primera vez , en efecto se trataba de una pregunta distinta.
-¿Y no tiene una posible respuesta?- preguntó Elliot.
-No. No se me ocurre nada- dije confundida.
Sentía en mi interior algo muy similar al miedo, pero con la sutil diferencia de que me parecía que podía controlarlo con solo proponermelo.
Sentía que Carias me estaba observando, "No tengo miedo", pensé. "Ya no tengo miedo".
-No importa- dijo Elliot poniéndose de pie- es suficiente con lo que has echo ¿Me puedes acompañar a la delegación?
-Claro- Respondí.
-Emily pasa adelante a la pizarra a explicarnos que e dicho- Dijo la profesora Camelia desafiándome.
-No quiero- Dije inconscientemente.
Mi hermano Elliot me miro queriéndome decir que me callara.
-¡Estas anotada por insolente!- dijo la profesora golpeando la mesa.
-¡Genial! lo único que me faltaba- dije en tono de ironía.
-Profesora perdone a mi hermana, ah perdido la cordura.
-¿Que te pasa infeliz?, ¿Estas queriendo decir que estoy loca?
-No entrare en discusión contigo, si no te das cuenta esta todo el curso presente.
-Por lo mucho que me importa- dije haciendo una mueca.
-Cállate Emilia- grito una compañera.
-¿Perdón? es Emily.
-¡Cállate de una vez!- dijo mi amigo y tío James.
Hubo un incomodo silencio, James nunca me había gritado de esa manera, lo cual me enoje bastante.
-Esta bien, me debes una conversación- dije enfadada.
-No te enojes- dijo Kate pegándome con el codo.
-Idiota- dije girando los ojos.
-¡Estas anotada Emilia!- dijo la profesora ya casi gritando.
-Ya me lo dijo una vez, no tiene por que repetirlo, no soy sorda. Y es Emily !Hasta cuando!- le grite en su mismo tono.
-Te vas afuera- dijo la profesora señalando la puerta.
-¡Bien! ¡Adiós!- dije riendo.
-Estaba afuera, tenia bastante frio. Tomé mi celular y me llego un mensaje el cual decía:
"Una mujer espera el amanecer frente a su casa. A las veinticuatro horas, sale su esposo por la puerta con un saco y se despide de ella. ¿Que contiene el saco?"
-mmmmm... un acertijo, ¿Este maldito quiere jugar? sigamos su juego- me dije.
Decidí mandarle un mensaje a Elliot para que saliera del salón de clases, le dije que era urgente.
Habían pasado ya quince minutos desde que había enviado el mensaje.
-¡No sale!, ¡Necesito decirle esto!- me altere.
De repente sentí unas delicadas manos se posaban en mis hombros, era el.
-"¡Bu!"- dijo riendo.
-¡Imbécil!- le grite golpeándolo.
-Ya no te enojes, tuve que suplicarle a la profesora que me dejara salir, después de tu gran espectáculo que diste en la sala, más difícil se me Hiso salir y a cambio me pidió que revisara todas las pruebas del curso- dijo cruzándose de brazos.
-Hay eso no es nada, por ultimo yo te las reviso- le dije con un tono tranquilo.
-¿ harías eso por mi?- dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Si claro..
-Hay que eres linda, muchas gracias por eso te quiero tanto- dijo abrazándome.
-O sí me quieres tanto que me tratas de loca- dije desviando la mirada.
-Hay pero que querías que le dijera a la profesora, si me miraba con esos ojos de sapo que tiene, y me dio miedo.
No puede evitar reírme. Hace poco me había creído el papel del hermano intachable.
-Ya vamos al grano, para resolver esto necesito a Oliver también.
-Esta en clases- me dijo Elliot.
-¿Y?- le dije levantando los hombros.
Se resigno a enviarle un mensaje, sabia que no podía contradecirme.
-Ya importa si llega o no. Mira me llego un mensaje más bien es un acertijo.
Al ver el mensaje mi hermano no entendió nada, y pensó que necesitaría ayuda.
-Increíble, este psicópata al parecer no tiene limites- dijo sorprendido.
Al cabo de diez minutos llego Oliver y le mostré enseguida el mensaje.
-Esto hay que resolverlo- Dijo Oliver.
-Obviamente idiota- dijimos Elliot y yo.
-Ya perdón- dijo agachando la cabeza.
Pensaba y pensaba como resolver el acertijo y después me di cuenta de lo fácil que estaba, y dije:
-¡Lo tengo!- dije feliz.
-¿En verdad?
-Sí el saco quiere decir que son juguetes.
-Emm si puede ser, encaja- dijo Elliot.
-Responde el mensaje, ¡Altiro!- exclamo Oliver.
-Tecleé en mi celular: Respuesta: Juguetes.
El mensaje no tardo en tener un nueva respuesta la cual decía. "Acertado".
Elliot y Oliver estaban emocionados, no terminaban de creer lo rápido que me di cuenta de la respuesta, cuando ellos le daban vueltas y vueltas a la pregunta sin tener una posible respuesta.
-¡Eres increíble!- exclamaron ambos.
-Alto.. el viejo del saco es el viejo pascuero.
-¿Como dices?- preguntaron.
-La respuesta a la pregunta. Lo que lleva el hombre en el saco son juguetes por que el hombre es el el viejo pascuero.
Mis hermanos no atinaban a deducir de adonde había sacado la respuesta, sentían el corazón agitado y lleno de entusiasmo, ellos ya tenían claro que no era normal.
-Explícame por favor- exclamó Elliot.
-Porqué sólo en el polo norte o en el polo sur puede alguien esperar veinticuatro horas a que salga el sol.
Un hombre con un saco.. en alguno de los dos polos.. seguro se trata del viejo ese.
No dejaban de mirarme.
-El día dura seis meses en los polos. Igual que la noche.- Agregué.
-¿Eres una sabelotodo?, ¿Y como tienes tan bajas notas?- rieron ambos.
-Que graciosos- Reí sarcásticamente.
Cuando termine de decir eso, justo sonó el teléfono con un nuevo mensaje el cual decía: "IEE...AAO...OIO..."
-¡Que es esto! complicado..-exclamó Elliot.
-No le encuentro sentido- agregó Oliver.
-Mejor vamos a la biblioteca- exclamé
-Si es mejor.. hace mucho frio- dijo Elliot.
Llegamos a la biblioteca, estaba desierta, perfecta para un momento de concentración como este.
-mmmmmm.. dos letras "U y E"- Dije posando mi mano en mi frente.
-¿Estas segura?-preguntó Oliver- la verdad yo no lo creo..
-Mandamos la respuesta, y si esta mala abrazo a la innombrable profesora- dije segura de mi misma.
-¿Segura? yo no me arriesgaría..-dijo Oliver riendo , sabía que era algo terrible para mí.
-¿Tu que propones? ¿eh?- pregunté.
-Lo que tu quieras- dijo frunciendo el ceño.
-¿En verdad? yo no lo haría..- dije mirándolo de reojo.
-Anda.. dime- dijo suspirando.
-Ya.. si yo me equivoco en esto.. Tu le darás un beso a Kate.
-¡¿Que?!.. cualquier eso menos eso- dijo poniendo una cara.. que poco más se le salia los ojos.
-Usted dijo.. "Lo que tu quieras".. ¿acaso no confías en tu persona?- dije con mirada desafiante.
-No.. como dices eso. Bueno trato echo- dijo estrechándome la mano.
-Trato- dije dándosela.
Enviamos la respuesta: "Dos letras U y E" no tardó en llegar la respuesta y decía: "acertado".
-¡Imposible!- Dijo Oliver, golpeando la mesa.
-Difícil de creer- dijo Elliot- ¿me explicas?
-Son las vocales que corresponden a tres días de la semana. Viernes, Sábado, Domingo..
-"U y E", ¡Claro!- concluyó Elliot- lo que viene después de Domingo es..
Oliver se rasco la cabeza, sabía que lo que tenia que hacer, no era de su agrado. Sin decir nada mi paso nuevamente el teléfono.
"El rey se enamoró de la duquesa después de verla competir. Ambos estaban orgullosos de su linaje y su sangre pura. Lamentablemente un día antes de morir, la Duquesa cayó en una zanja y se le rompió el fémur. A los pocos días murió. ¿Quien la mató?"
-Chicos miren un nuevo mensaje..-dije.
-¡Es una yegua!- dije con entusiasmo.
-¿Quien Kate?- Rió a carcajadas Oliver.
-Cállate.. es enserio.. La Duquesa chicos.. La duquesa es una yegua por lo tanto la mató el veterinario.
-Lo dejo en tus manos..- dijo Oliver.
Respuesta: "El veterinario".-
"Acertado", decía la respuesta.
-Creo que empiezo a comprender- Dijo Elliot.
-Que competía es la primera clave- le aclaré- la segunda, a los caballos de carrera los matan cuando se rompen una pata y no tienen remedio.
-Ya veo- Exclamó Oliver.
-¡La cuarta pregunta!- dijo Elliot al escuchar mi celular.
"¿Cuanto miedo puedes soportar?"
Me puse se pie instantáneamente, ya sabia quien esta detrás de los mensajes.
-¿Pasa algo?- Preguntó Oliver.
No quise admitirlo.
-No nada. Es que.. no aparece el acertijo.
-Cierto.. Dijo Elliot.
"¿Como evitas que mueran los santos inocentes?"
Me desconcerté, no era de ese tipo la pregunta que había observado la primera vez , en efecto se trataba de una pregunta distinta.
-¿Y no tiene una posible respuesta?- preguntó Elliot.
-No. No se me ocurre nada- dije confundida.
Sentía en mi interior algo muy similar al miedo, pero con la sutil diferencia de que me parecía que podía controlarlo con solo proponermelo.
Sentía que Carias me estaba observando, "No tengo miedo", pensé. "Ya no tengo miedo".
-No importa- dijo Elliot poniéndose de pie- es suficiente con lo que has echo ¿Me puedes acompañar a la delegación?
-Claro- Respondí.
Capitulo 14.-
Tarde en darme cuenta de que la mano que me sacudió no era nada espectral. Me sobresalté, luché un buen rato contra las sacudidas hasta que abrí los ojos y pude notar que el baño estaba intacto. No había sangre por ningún lado. Frente a mi estaba el auxiliar del colegio.
-¿Que te paso?, ¿Por que gritas?- preguntó este.
Tardé en recomponerme. No sabía que responder. Nada a mi alrededor me indicaba que hubiera ocurrido algo. Y sin embargo, había sido tan real..
-No sé. Es que.. Respondí apenas.
En ese momento apareció la directora, la profesora de biología.
-¿Que pasa aquí?, ¡Señor Ojeda!, ¿Que pasa aquí?.
El auxiliar el señor Ojeda, se apartó, temió que lo culparan de que me estuviese lastimando.
-¿Que paso Emily?
-Eh..
La directora tenía el suficiente tiempo dándome clases para no detectar que algo me pasaba. Observe que no faltaban las intrusas. Habían salido de sus salas para enterarse de quien había provenido tan espantoso grito.
-¡Todas a la sala o las anoto!- grito la directora consiguiendo que todas las curiosas regresaran a clases.
Ya en inspectoria, la profesora ocupó su escritorio y sirvió agua en dos vasos. Luego juntó las manos por encima de sus papeles y comenzó a interrogar.
-¿Y bien? nadie grita de esa manera por que sí. ¿Que te paso?.
Me tardé en soltar el vaso, no podía contar la verdad. Tendría que inventar algo bueno.
-La verdad.. es que me senté en el piso, me quede dormida ya que tenia mucho sueño y tuve una pesadilla.
-¿Como es eso?- preguntó esta, y me miraba suspicazmente.
-¿Me permite hacer una llamada?- necesito que mis hermanos vengan.. ya no tiene caso ocultar esto tarde o temprano se tendrá que saber.
-Pero..¿No están en clases?- Preguntó.
-Créame que es más importante la vida de las personas que unas cuantas horas de clases.
La profesora asintió con la cabeza, por su mirada se notaba bastante confundida por lo recientemente dicho.
- Sí?- contesto Elliot.
-Ven a la inspectoria con Oliver ahora.
-Es que no puedo las alumnas están en clases- respondió.
-No te estoy preguntando, te estoy informando- le dije recalcando la voz.
-Ya voy, le aviso a Oliver y vamos.
-Ya, pero apúrense- dije y corte.
AL cabo de diez minutos habían llegado.
-Permiso- dijeron ambos.
-¿Que embarrada te mandaste ahora? de ti no me extraña- dijo Oliver con tono de ironía.
-Les quería decir que le contaré a la directora la verdad, y para eso debemos estar los tres.
-Como digas- Dijo Elliot.
-A estas alturas..-Agregó Oliver.
Le conté absolutamente todo a la directora, casi sin tomar aire. La profesora me escuchaba sin interrumpir, estaba completamente atónita. Y no dudo en preguntar la misma preguntar que todos hacían.
-¿Y por que tu si se puede saber?, no es común que la PDI pida ayuda a una niña para resolver el caso.
-Es muy observadora..-Argumentó Elliot.
-¿Muy observadora?- Preguntó.
Me apresuré en demostrarlo, temía que no me creyera.
-¿Así que suspende a Nicole Días?, ¿Que Hiso ahora?
-¿Como supiste?- respondió sorprendida la directora..
-Usted tiene la hoja de Nicole al lado de su computador- Explique-. En la mesita de la entrada hay un lápiz y una hoja de anotaciones ya va por la tercera hoja de vida lo cual no me sorprende. Lo único que pone en esta es un numero tres.
No hay nombre, fechas, nada. Deduzco que estaba llenando la hoja para ingresarla al libro de ella.
Cuando usted escucho mi grito y se levantó del escritorio. Al decidir que tenía que bajar a ver que pasaba, dejó la hoja en la mesita de entrada.
La profesora me quedo mirando. Miró la anotación al lado del computador y decía "Ni As" estaba escrito a medias lo cual había deducido el nombre completo. La directora estaba sorprendida, pareciera como si me tuviese miedo.
-¿Desde cuando eres tan observadora?- Preguntó.
-Desde chica.
-Esta bien puedes irte- Dijo la directora.
-Adiós- me despedí.
-¿Que te paso?, ¿Por que gritas?- preguntó este.
Tardé en recomponerme. No sabía que responder. Nada a mi alrededor me indicaba que hubiera ocurrido algo. Y sin embargo, había sido tan real..
-No sé. Es que.. Respondí apenas.
En ese momento apareció la directora, la profesora de biología.
-¿Que pasa aquí?, ¡Señor Ojeda!, ¿Que pasa aquí?.
El auxiliar el señor Ojeda, se apartó, temió que lo culparan de que me estuviese lastimando.
-¿Que paso Emily?
-Eh..
La directora tenía el suficiente tiempo dándome clases para no detectar que algo me pasaba. Observe que no faltaban las intrusas. Habían salido de sus salas para enterarse de quien había provenido tan espantoso grito.
-¡Todas a la sala o las anoto!- grito la directora consiguiendo que todas las curiosas regresaran a clases.
Ya en inspectoria, la profesora ocupó su escritorio y sirvió agua en dos vasos. Luego juntó las manos por encima de sus papeles y comenzó a interrogar.
-¿Y bien? nadie grita de esa manera por que sí. ¿Que te paso?.
Me tardé en soltar el vaso, no podía contar la verdad. Tendría que inventar algo bueno.
-La verdad.. es que me senté en el piso, me quede dormida ya que tenia mucho sueño y tuve una pesadilla.
-¿Como es eso?- preguntó esta, y me miraba suspicazmente.
-¿Me permite hacer una llamada?- necesito que mis hermanos vengan.. ya no tiene caso ocultar esto tarde o temprano se tendrá que saber.
-Pero..¿No están en clases?- Preguntó.
-Créame que es más importante la vida de las personas que unas cuantas horas de clases.
La profesora asintió con la cabeza, por su mirada se notaba bastante confundida por lo recientemente dicho.
- Sí?- contesto Elliot.
-Ven a la inspectoria con Oliver ahora.
-Es que no puedo las alumnas están en clases- respondió.
-No te estoy preguntando, te estoy informando- le dije recalcando la voz.
-Ya voy, le aviso a Oliver y vamos.
-Ya, pero apúrense- dije y corte.
AL cabo de diez minutos habían llegado.
-Permiso- dijeron ambos.
-¿Que embarrada te mandaste ahora? de ti no me extraña- dijo Oliver con tono de ironía.
-Les quería decir que le contaré a la directora la verdad, y para eso debemos estar los tres.
-Como digas- Dijo Elliot.
-A estas alturas..-Agregó Oliver.
Le conté absolutamente todo a la directora, casi sin tomar aire. La profesora me escuchaba sin interrumpir, estaba completamente atónita. Y no dudo en preguntar la misma preguntar que todos hacían.
-¿Y por que tu si se puede saber?, no es común que la PDI pida ayuda a una niña para resolver el caso.
-Es muy observadora..-Argumentó Elliot.
-¿Muy observadora?- Preguntó.
Me apresuré en demostrarlo, temía que no me creyera.
-¿Así que suspende a Nicole Días?, ¿Que Hiso ahora?
-¿Como supiste?- respondió sorprendida la directora..
-Usted tiene la hoja de Nicole al lado de su computador- Explique-. En la mesita de la entrada hay un lápiz y una hoja de anotaciones ya va por la tercera hoja de vida lo cual no me sorprende. Lo único que pone en esta es un numero tres.
No hay nombre, fechas, nada. Deduzco que estaba llenando la hoja para ingresarla al libro de ella.
Cuando usted escucho mi grito y se levantó del escritorio. Al decidir que tenía que bajar a ver que pasaba, dejó la hoja en la mesita de entrada.
La profesora me quedo mirando. Miró la anotación al lado del computador y decía "Ni As" estaba escrito a medias lo cual había deducido el nombre completo. La directora estaba sorprendida, pareciera como si me tuviese miedo.
-¿Desde cuando eres tan observadora?- Preguntó.
-Desde chica.
-Esta bien puedes irte- Dijo la directora.
-Adiós- me despedí.
Capitulo 13.-
-¿Que me va a hacer usted?- preguntó Fernanda Navarro llorando.
Miraba hacia todos lados. No reconocía donde estaba. No le gustaba el frió, no le gustaba la oscuridad, no le gustaba lo que sentía..
-El miedo es bueno- Dijo Eris
Se aproximó a la niña, necesitaba un poco de sangre.
Tomo una navaja y le corto su brazo, saltando la sangre en todas direcciones.
Fernanda se cubrió la cara. Dio un grito espeluznante que hizo eco en las paredes, pero nadie la escucho..
Miraba hacia todos lados. No reconocía donde estaba. No le gustaba el frió, no le gustaba la oscuridad, no le gustaba lo que sentía..
-El miedo es bueno- Dijo Eris
Se aproximó a la niña, necesitaba un poco de sangre.
Tomo una navaja y le corto su brazo, saltando la sangre en todas direcciones.
Fernanda se cubrió la cara. Dio un grito espeluznante que hizo eco en las paredes, pero nadie la escucho..
12 de octubre de 2011
Capitulo 12.-
-No quiero por favor cinco minutos más - dije suplicando.
-Estamos atrasados, ya nos tenemos que ir al colegio- exclamó Elliot.
-Como digas- dije enfadada con un sueño insoportable.
-Apresúrate- dijo Oliver.
-Ya voy déjenme- respondí.
-¿Vamos?- pregunto Elliot.
-Sí- respondimos Oliver y yo.
Al cabo de media hora, habíamos llegado al colegio, la horrible rutina..
-¿Que te toca ahora?- Me preguntó Elliot.
-Biología- dije respondiendo con una mueca.
-Sí ya te queda poco para las vacaciones- Dijo Oliver despeinándome, que lindas palabras había dicho..
-Tan antisocial que eres, es mejor estar en clases con tus compañeras que por el contrario te quedes en casa sin hacer nada.
-¿A quien habrá salido en lo antisocial?- dijo Oliver y reímos los tres.
Justo en ese momento tocaron el timbre para iniciar las clases.
-Por cualquier cosa, estaré con el 1°B- dijo Elliot.
-Y yo el el 2°A- Agregó Oliver.
-Ya me tengo que entrar adiós los quiero- dije abrazando a ambos.
-Hola Emy- me saludo Kate.
-Hola- le dije sentándome junto a ella.
-¿Que cuentas?- pregunto ella.
-Que desapareció otra niña- le dije como si fuese lo más normal del mundo.
-Kate no supo que decir. En mi cara se reflejaba la terrible noticia. Esta nueva niña desaparecida podría, en poco tiempo, unirse a la lista de las victimas.
Comenzó la clase y confirmé que a los pocos minutos que no podía concentrarme. Sentía que debía dedicarle más tiempo al caso de los niños.
Traté de apartar mi mente a lo que decía la profesora respecto a las mitocondrias, el citoplasma y los ácidos nucleicos para volver a ocuparme, en mi cabeza de los expedientes de las victimas.
-¿Por qué no estas tomando apuntes?- me preguntó Kate tomando mi cuaderno.
-Mejor después me prestas los tuyos- respondí al momento de levantar la mano.
-¿Sí Claussen?
-Necesito ir al baño.
-¿Tan pronto?- dijo mirando su reloj- no han pasado ni diez minutos de que han iniciado las clases.
-Se me olvido ir antes- respondí un poco molesta.
-Esta bien, pero rapidito- Dijo esta haciendo un gesto con las manos.
Me levante del asiento y corrí hacia afuera de la sala, únicamente necesitaba estar
sola, no necesitaba ir al baño pese a que me había dormido a las tres de la mañana meditando sobre el asunto, sabia que mis hermanos confiaban en mi y mis capacidades y no quería defraudarlos.
Mire la hora en mi celular y habían pasado dos minutos desde que salí de la sala. No tenia mucho tiempo, quería hallar algo en ese momento porque sabia que si no lo hacia, las clases me absorberían hasta el fin de la mañana, y seria imposible ayudar a mis hermanos.
"El tiempo es valioso" me decía a mi misma. "El tiempo es valioso para la nueva desaparecida. Solo yo sabia quien era.. y estaba segura porque mis sentidos me lo decían.. Esa niña era Fernanda Navarro una compañera mía.
Oí un ruido a mi derecha. Pasos apresurados.
Gire el cuello rápidamente y vi de reojo a una muchacha que bajaba las escaleras a toda prisa, era blanca de cabello corto. Pero un detalle era extraño: Era muy similar a Kate y no llevaba el uniforme del colegio.
Me asomé por el balcón para ver si alcanzaba a verla cuando apareciera por debajo del balcón, en efecto salió al patio corriendo, estaba segura de que era Kate, y llevaba mucha prisa y andaba con una ramera roja y un pantalón negro. ¡Pero no me calza!. Si hace poco la había visto e incluso le pedí sus apuntes. ¿Que andaba haciendo?- me pregunté.
No me quitaba la vista de encima, no ingresaba al baño era como si me estuviese esperando, esto era muy raro comenzaba a experimentar un miedo contra mi propia amiga.
Nos separaba un distancia de treinta metros. Y ambas estamos inmóviles.
No me atrevía a hablarle, pero me alcanzaron algunas palabras.
-Oye Kate.. Me atreví a decir en voz alta. Pero no obtuve ninguna respuesta.
Me mire al espejo y pegué un grito involuntario.
Detrás de mi estaba Kate, mirándome de cerca con una gran tristeza, estaba demasiado delgada y demacrada y llevaba en sus manos unas extrañas llaves en forma de león.
-¿Te sientes bien?- le pregunte.
Pero era tarde. Seguí mi instinto y sentí miedo, sabia que algo no andaba bien. Sabia que algo no estaba bien. Sabia que no estaba bien esa mirada de tristeza y cargada de rencor.
Noté que sus ojos no eran normales cada segundo se tornaban más y más rojos. El escalofríos recorrió mi espalda. No estaba preparada para esto.
Trate de caminar lateralmente para intentar evadir la visión y echarme a correr afuera, pero esta se interpuso al instante. Quise gritar pero no pude.
Ahora los ojos de Kate eran completamente rojos. Ya no se distinguía el iris, solo un profundo rojo brillante. Quería apartar la vista pero no podía, quería empujarla y salir corriendo del baño pero mis piernas no respondían.
De los ojos de ella empezó a brotar la sangre, un par de gotas me mancharon el rostro. Levantó la mano y intento rasguñarme y automáticamente me pegué contra la pared. El espectro abrió la boca y dejo salir un horrendo chillido.
La verdad no quería huir, estaba paralizada, quería huir pero a la vez presenciar todo.
El rostro sangrante soltó una llave en forma de león, se llevó las manos al vientre y, por si misma, como si desgradaba una fruta hinchada, Hiso saltar sus órganos internos.
Había sangre por doquier, un torrente inagotable. Cientos y cientos de litros abandonaban su cuerpo para ensuciar el piso, espejos, lavamanos y mi rostro.
El grito se volvió tan agudo que consiguió por fin que se me escapara uno similar, uno que alcanzo a escucharse hasta el otro lado del patio, justo en el momento en que pude cerrar los ojos y cubrirme la cara, tratando que el viscoso liquido rojo dejara de ensuciarme por todos lados.
Seguí gritando hasta que una mano empezó a sacudirme con violencia..
-Estamos atrasados, ya nos tenemos que ir al colegio- exclamó Elliot.
-Como digas- dije enfadada con un sueño insoportable.
-Apresúrate- dijo Oliver.
-Ya voy déjenme- respondí.
-¿Vamos?- pregunto Elliot.
-Sí- respondimos Oliver y yo.
Al cabo de media hora, habíamos llegado al colegio, la horrible rutina..
-¿Que te toca ahora?- Me preguntó Elliot.
-Biología- dije respondiendo con una mueca.
-Sí ya te queda poco para las vacaciones- Dijo Oliver despeinándome, que lindas palabras había dicho..
-Tan antisocial que eres, es mejor estar en clases con tus compañeras que por el contrario te quedes en casa sin hacer nada.
-¿A quien habrá salido en lo antisocial?- dijo Oliver y reímos los tres.
Justo en ese momento tocaron el timbre para iniciar las clases.
-Por cualquier cosa, estaré con el 1°B- dijo Elliot.
-Y yo el el 2°A- Agregó Oliver.
-Ya me tengo que entrar adiós los quiero- dije abrazando a ambos.
-Hola Emy- me saludo Kate.
-Hola- le dije sentándome junto a ella.
-¿Que cuentas?- pregunto ella.
-Que desapareció otra niña- le dije como si fuese lo más normal del mundo.
-Kate no supo que decir. En mi cara se reflejaba la terrible noticia. Esta nueva niña desaparecida podría, en poco tiempo, unirse a la lista de las victimas.
Comenzó la clase y confirmé que a los pocos minutos que no podía concentrarme. Sentía que debía dedicarle más tiempo al caso de los niños.
Traté de apartar mi mente a lo que decía la profesora respecto a las mitocondrias, el citoplasma y los ácidos nucleicos para volver a ocuparme, en mi cabeza de los expedientes de las victimas.
-¿Por qué no estas tomando apuntes?- me preguntó Kate tomando mi cuaderno.
-Mejor después me prestas los tuyos- respondí al momento de levantar la mano.
-¿Sí Claussen?
-Necesito ir al baño.
-¿Tan pronto?- dijo mirando su reloj- no han pasado ni diez minutos de que han iniciado las clases.
-Se me olvido ir antes- respondí un poco molesta.
-Esta bien, pero rapidito- Dijo esta haciendo un gesto con las manos.
Me levante del asiento y corrí hacia afuera de la sala, únicamente necesitaba estar
sola, no necesitaba ir al baño pese a que me había dormido a las tres de la mañana meditando sobre el asunto, sabia que mis hermanos confiaban en mi y mis capacidades y no quería defraudarlos.
Mire la hora en mi celular y habían pasado dos minutos desde que salí de la sala. No tenia mucho tiempo, quería hallar algo en ese momento porque sabia que si no lo hacia, las clases me absorberían hasta el fin de la mañana, y seria imposible ayudar a mis hermanos.
"El tiempo es valioso" me decía a mi misma. "El tiempo es valioso para la nueva desaparecida. Solo yo sabia quien era.. y estaba segura porque mis sentidos me lo decían.. Esa niña era Fernanda Navarro una compañera mía.
Oí un ruido a mi derecha. Pasos apresurados.
Gire el cuello rápidamente y vi de reojo a una muchacha que bajaba las escaleras a toda prisa, era blanca de cabello corto. Pero un detalle era extraño: Era muy similar a Kate y no llevaba el uniforme del colegio.
Me asomé por el balcón para ver si alcanzaba a verla cuando apareciera por debajo del balcón, en efecto salió al patio corriendo, estaba segura de que era Kate, y llevaba mucha prisa y andaba con una ramera roja y un pantalón negro. ¡Pero no me calza!. Si hace poco la había visto e incluso le pedí sus apuntes. ¿Que andaba haciendo?- me pregunté.
No me quitaba la vista de encima, no ingresaba al baño era como si me estuviese esperando, esto era muy raro comenzaba a experimentar un miedo contra mi propia amiga.
Nos separaba un distancia de treinta metros. Y ambas estamos inmóviles.
No me atrevía a hablarle, pero me alcanzaron algunas palabras.
-Oye Kate.. Me atreví a decir en voz alta. Pero no obtuve ninguna respuesta.
Me mire al espejo y pegué un grito involuntario.
Detrás de mi estaba Kate, mirándome de cerca con una gran tristeza, estaba demasiado delgada y demacrada y llevaba en sus manos unas extrañas llaves en forma de león.
-¿Te sientes bien?- le pregunte.
Pero era tarde. Seguí mi instinto y sentí miedo, sabia que algo no andaba bien. Sabia que algo no estaba bien. Sabia que no estaba bien esa mirada de tristeza y cargada de rencor.
Noté que sus ojos no eran normales cada segundo se tornaban más y más rojos. El escalofríos recorrió mi espalda. No estaba preparada para esto.
Trate de caminar lateralmente para intentar evadir la visión y echarme a correr afuera, pero esta se interpuso al instante. Quise gritar pero no pude.
Ahora los ojos de Kate eran completamente rojos. Ya no se distinguía el iris, solo un profundo rojo brillante. Quería apartar la vista pero no podía, quería empujarla y salir corriendo del baño pero mis piernas no respondían.
De los ojos de ella empezó a brotar la sangre, un par de gotas me mancharon el rostro. Levantó la mano y intento rasguñarme y automáticamente me pegué contra la pared. El espectro abrió la boca y dejo salir un horrendo chillido.
La verdad no quería huir, estaba paralizada, quería huir pero a la vez presenciar todo.
El rostro sangrante soltó una llave en forma de león, se llevó las manos al vientre y, por si misma, como si desgradaba una fruta hinchada, Hiso saltar sus órganos internos.
Había sangre por doquier, un torrente inagotable. Cientos y cientos de litros abandonaban su cuerpo para ensuciar el piso, espejos, lavamanos y mi rostro.
El grito se volvió tan agudo que consiguió por fin que se me escapara uno similar, uno que alcanzo a escucharse hasta el otro lado del patio, justo en el momento en que pude cerrar los ojos y cubrirme la cara, tratando que el viscoso liquido rojo dejara de ensuciarme por todos lados.
Seguí gritando hasta que una mano empezó a sacudirme con violencia..
10 de octubre de 2011
Capitulo 11.-
-Oliver!- grito Kate emocionada.
-Lo que me faltaba- dijo Oliver alejandose.
-Como estas Kate?- Pregunto Elliot amablemente.
-Yo me voy al computador un rato, discúlpenme- dije dirijiendome hacía mi cuarto.
-Da la cara cobarde- dije en voz alta, mientras tecleaba la contraseña de mi msn.
Pude ver que Carias tenía la sesión abierta..
Carias: Se que te estas preguntando, Claussen. La primera: Aunque a ti y a mi nos une la sangre, no soy tu padre, ni tengo nada que ver con el. La segunda: Yo ni soy el asesino que esta buscando la PDI.
Emily Elizabeth: ¿QUIEN ERES?, ¿QUE QUIERES DE MI?, ¿PORQUE YO?, ¿COMO LO SABES TODO?-Puse el mensaje con mayúscula para que notara mi enfado.
Carias: Sé cosas Claussen, muchas cosas, cosas que es imposible que otros sepan. Eso es todo, además busca debajo de tu cama, hay un libro, el libro de los héroes, con el se te facilitara tu misión.
Emily Elizabeth: QUIEN ERES!!!?
Carias: Estaré detrás de tí, Claussen. No te dejare caer, cuando conozcas el terror. EL VERDADERO TERROR, estaré ahí para no dejarte caer..
Emily Elizabeth: QUIEN ERES!!!?
Carias: Tienes mucho que aprender mediadora. Mucho.
Se cerraron las ventanas, la pantalla quedo en oscuridad absoluta. Fui a ver debajo de mi cama, en efecto, ahí estaba el gran y pesado libro. Me arroje a mi cama, quería dormir, quería dejar de pensar, quería olvidarme de todo.
-Lo que me faltaba- dijo Oliver alejandose.
-Como estas Kate?- Pregunto Elliot amablemente.
-Yo me voy al computador un rato, discúlpenme- dije dirijiendome hacía mi cuarto.
-Da la cara cobarde- dije en voz alta, mientras tecleaba la contraseña de mi msn.
Pude ver que Carias tenía la sesión abierta..
Carias: Se que te estas preguntando, Claussen. La primera: Aunque a ti y a mi nos une la sangre, no soy tu padre, ni tengo nada que ver con el. La segunda: Yo ni soy el asesino que esta buscando la PDI.
Emily Elizabeth: ¿QUIEN ERES?, ¿QUE QUIERES DE MI?, ¿PORQUE YO?, ¿COMO LO SABES TODO?-Puse el mensaje con mayúscula para que notara mi enfado.
Carias: Sé cosas Claussen, muchas cosas, cosas que es imposible que otros sepan. Eso es todo, además busca debajo de tu cama, hay un libro, el libro de los héroes, con el se te facilitara tu misión.
Emily Elizabeth: QUIEN ERES!!!?
Carias: Estaré detrás de tí, Claussen. No te dejare caer, cuando conozcas el terror. EL VERDADERO TERROR, estaré ahí para no dejarte caer..
Emily Elizabeth: QUIEN ERES!!!?
Carias: Tienes mucho que aprender mediadora. Mucho.
Se cerraron las ventanas, la pantalla quedo en oscuridad absoluta. Fui a ver debajo de mi cama, en efecto, ahí estaba el gran y pesado libro. Me arroje a mi cama, quería dormir, quería dejar de pensar, quería olvidarme de todo.
30 de septiembre de 2011
Capitulo 10.-
Kate y Kris se saludaron con ese ritual de manos tan extraño que nunca había logrado entender.
Las había llamado a ambas a la plaza "Madre Tierra", para contarles todo y no tener que volver a repetirlo Kris consiguió permiso de su papá para que el chófer la llevara y la recogiera en ese mismo punto, por eso fue tan puntual.
Kate simplemente se salió de su casa. Ella para variar, portaba su tu tú rosa de ballet y un pantalón blanco.
-Cuéntanos- suplicaron ambas.
-Siéntense- Dije haciéndoles un espacio- Primero prometan que no le dirán a nadie, ¡Pero a nadie!
-¿Ni a la Madre Tierra?- preguntó Kate.
Mire el montaje. La mirada tranquilizadora de la estatua me hizo consentir.
-Pero con nadie más- respondí.
-Palabra de honor- Prometieron ambas.
-Han desaparecido más niños en la villa del reflejo- Fue con lo que inicie- Y han asesinado a dos niñas de la misma manera.
Les conté por varios minutos y con toda precisión, lo que me había contado mi hermano en su oficina el otro día.
-¿Y a ti para que te quieren si eres una niña?-Preguntó Kris.
-Mis hermanos quieren que revise los expedientes- respondí.
-¿Quieres que te ayudemos?- Preguntó Kris.
-Sinceramente ustedes no me sirven.. Yo solamente entiendo mi mente.
-¡Que feo!- dijeron ambas.
-Es que es la verdad. En este momento a la única que necesito es a mi misma- dije con la cara abajo.
-Porque las victimas con niños?- pregunto Kris.
-Nadie sabe- respondí.
-¿Y por que esas niñas?- Pregunto Kate.
-¿Por que no hacemos otra cosa?- pregunte tratando de cambiar el tema.
-¿Por que tus hermanos necesitan de tu ayuda? ¿Eh Claussen?- dijo Kris desafiándome con intención de seguir adelante con la conversación.
-¿Por que tu?- Agregó Kate.
Por mi cabeza pasaba. "Mis amigas tienen razón. ¿Por que yo?. ¿Que tengo yo?. ¿Que pasa conmigo?. Y solo podía pensar en un razón. Si había algo especial, veo espíritus, veo el futuro, mi vista esta más desarrollada que la del resto, mi olfato, leer la mente, trasladar las cosas con la mirada, mi rapidez. Y sobre todo mi capacidad se observar. Esta más que claro que soy un bicho raro y venia ya de muchos años. Y eso me pasa del acontecimiento del desierto. Eso era lo más parecido a una explicación que podía encontrar.
Miré a mis amigas y les dije: ¿Saben por que perdí mi pierna?- pregunté.
-No, pero ya no lo recuerdes, que gracias a la tecnología ese problema ya paso- Me dijo Kate.
-Claro, condenada por el resto de mi vida a que se me duerman las piernas y aplicar diariamente una prótesis- dije apretando mis manos- Pero ese no es el punto, a lo que voy yo son las circunstancias del suceso.
-Ah.. entonces cuéntanos- Agregó Kate.
Empece a contar.
Mis hermanos tenían seis años en ese tiempo, aunque les tomó por sorpresa, guardaban con ansias y cariño mi llegada.
En ese tiempo eramos una familia como cualquier otra. Vivíamos en nuestra ciudad natal Londres de Gran Bretaña.
Mis hermanos aseguran que esos eran los mejores años de sus vidas, eran aplicados en la escuela, salían a fiestas, y tendrían una hermana lo que ellos querían.
Todo ocurrió cuando mataron a nuestros padres y nos dejaron a cargo de unos señores que no conocíamos.
El señor era muy violento, golpeaba a su señora constantemente, y con el tiempo comenzó a hacerlo también con mis hermanos.
Llego el día que aquel señor me levanto la mano a mi, y mis hermanos no aguantaron el maltrato de parte de el hacia a mi, y tomaron la iniciativa de abandonar el lugar. Desde entonces yo ya tenía siete años y mis hermanos trece.
Lograron escapar. ¿adonde? no lo se, solo querían irse por la desesperación.. Irse sin rumbo alguno.
Después llegamos a un desierto, ellos me aseguran, que esa fue la peor noche que hubiéramos podido experimentar a nuestra corta edad, como tenía siete años la verdad es que no tengo el recuerdo muy claro, ellos me decían que la noche era oscura; pero el miedo superaba cualquier otro sentimiento que ellos hubieran podido experimentar.
Corrieron todo el tiempo que pudieron, luego caminaron, se detuvieron y Oliver se saco su polerón y me ató en su pecho y nos dormimos así los tres.
Los despertaron los aullidos. No había luna, el frió era creciente. Una autentica noche de pesadilla.
Se pusieron de pie y reiniciaron la caminata, sentían pánico. Los aullidos se escuchaban cada vez más cerca, y entonces Elliot comenzó a llorar.. Su sensibilidad se Hiso notoria en ese momento, ya no podía hacer nada ya que Oliver me tenia atada a el, y esta vez en su espalda.
Ellos se recordaron así mismos llamando a nuestra madre. Luego divisaron un árbol, ya no lo pensaron dos veces y decidieron escalarlo. Elliot iba primero después y y Oliver.
Mi grito se sobrepuso al silencio artificial de esa noche maldita. En instantes nuestro mundo se vino abajo. Vieron a un lobo solitario que me sostenía de una pierna.
Mi llanto era incontrolable, a mitad del desierto se aproximaban otras bestias más.
Los dos reaccionaron instantáneamente, Elliot empujó a Oliver del árbol tirándose junto a él. Me recuperaron, cayendo de espaldas a la tierra. Fue cuestión de segundos.
A ellos les debo la vida..
Una lagrima delató a Kate que le había causado impresión el relato. Se limpió de prisa la mejilla, como si le avergonzara ser tan sensible.
-¿Por que yo? No lo sé- Explique- Pero tampoco se la razón de que pueda decirte que detrás de mi están dos señoras hablando, una lleva una bolsa azul con un moño y su cole es verde musgo, tiene un cinturón plateado, sus pantalones son color crema, tienen un lado mojado y una diminuta mancha naranja, sus zapatos son azules y es cosa de instantes que la del pies izquierdo se le corte, tiene sus labios rojos, en su dedo tiene una pequeña cicatriz, y esta casada porque lleva un anillo en la mano izquierda.
-¿Que? ¿como?- preguntó Kris.
-¿Tienes ojos en la espalda o que?- Preguntó Kate
-Me lo dice el sentido. Eso es todo.
Llego la hora, llego el chófer de Kris se tuvo que ir.
-Mañana las veo, adiós cuídense- se despidió Kris.
-Adios- dijimos ambas.
-¿Kate, vamos a mi casa? ¿y te quedas a dormir? ya que tu estas sola en casa - Propuse.
-buena idea le aviso a mi mamá y vamos.
Las había llamado a ambas a la plaza "Madre Tierra", para contarles todo y no tener que volver a repetirlo Kris consiguió permiso de su papá para que el chófer la llevara y la recogiera en ese mismo punto, por eso fue tan puntual.
Kate simplemente se salió de su casa. Ella para variar, portaba su tu tú rosa de ballet y un pantalón blanco.
-Cuéntanos- suplicaron ambas.
-Siéntense- Dije haciéndoles un espacio- Primero prometan que no le dirán a nadie, ¡Pero a nadie!
-¿Ni a la Madre Tierra?- preguntó Kate.
Mire el montaje. La mirada tranquilizadora de la estatua me hizo consentir.
-Pero con nadie más- respondí.
-Palabra de honor- Prometieron ambas.
-Han desaparecido más niños en la villa del reflejo- Fue con lo que inicie- Y han asesinado a dos niñas de la misma manera.
Les conté por varios minutos y con toda precisión, lo que me había contado mi hermano en su oficina el otro día.
-¿Y a ti para que te quieren si eres una niña?-Preguntó Kris.
-Mis hermanos quieren que revise los expedientes- respondí.
-¿Quieres que te ayudemos?- Preguntó Kris.
-Sinceramente ustedes no me sirven.. Yo solamente entiendo mi mente.
-¡Que feo!- dijeron ambas.
-Es que es la verdad. En este momento a la única que necesito es a mi misma- dije con la cara abajo.
-Porque las victimas con niños?- pregunto Kris.
-Nadie sabe- respondí.
-¿Y por que esas niñas?- Pregunto Kate.
-¿Por que no hacemos otra cosa?- pregunte tratando de cambiar el tema.
-¿Por que tus hermanos necesitan de tu ayuda? ¿Eh Claussen?- dijo Kris desafiándome con intención de seguir adelante con la conversación.
-¿Por que tu?- Agregó Kate.
Por mi cabeza pasaba. "Mis amigas tienen razón. ¿Por que yo?. ¿Que tengo yo?. ¿Que pasa conmigo?. Y solo podía pensar en un razón. Si había algo especial, veo espíritus, veo el futuro, mi vista esta más desarrollada que la del resto, mi olfato, leer la mente, trasladar las cosas con la mirada, mi rapidez. Y sobre todo mi capacidad se observar. Esta más que claro que soy un bicho raro y venia ya de muchos años. Y eso me pasa del acontecimiento del desierto. Eso era lo más parecido a una explicación que podía encontrar.
Miré a mis amigas y les dije: ¿Saben por que perdí mi pierna?- pregunté.
-No, pero ya no lo recuerdes, que gracias a la tecnología ese problema ya paso- Me dijo Kate.
-Claro, condenada por el resto de mi vida a que se me duerman las piernas y aplicar diariamente una prótesis- dije apretando mis manos- Pero ese no es el punto, a lo que voy yo son las circunstancias del suceso.
-Ah.. entonces cuéntanos- Agregó Kate.
Empece a contar.
Mis hermanos tenían seis años en ese tiempo, aunque les tomó por sorpresa, guardaban con ansias y cariño mi llegada.
En ese tiempo eramos una familia como cualquier otra. Vivíamos en nuestra ciudad natal Londres de Gran Bretaña.
Mis hermanos aseguran que esos eran los mejores años de sus vidas, eran aplicados en la escuela, salían a fiestas, y tendrían una hermana lo que ellos querían.
Todo ocurrió cuando mataron a nuestros padres y nos dejaron a cargo de unos señores que no conocíamos.
El señor era muy violento, golpeaba a su señora constantemente, y con el tiempo comenzó a hacerlo también con mis hermanos.
Llego el día que aquel señor me levanto la mano a mi, y mis hermanos no aguantaron el maltrato de parte de el hacia a mi, y tomaron la iniciativa de abandonar el lugar. Desde entonces yo ya tenía siete años y mis hermanos trece.
Lograron escapar. ¿adonde? no lo se, solo querían irse por la desesperación.. Irse sin rumbo alguno.
Después llegamos a un desierto, ellos me aseguran, que esa fue la peor noche que hubiéramos podido experimentar a nuestra corta edad, como tenía siete años la verdad es que no tengo el recuerdo muy claro, ellos me decían que la noche era oscura; pero el miedo superaba cualquier otro sentimiento que ellos hubieran podido experimentar.
Corrieron todo el tiempo que pudieron, luego caminaron, se detuvieron y Oliver se saco su polerón y me ató en su pecho y nos dormimos así los tres.
Los despertaron los aullidos. No había luna, el frió era creciente. Una autentica noche de pesadilla.
Se pusieron de pie y reiniciaron la caminata, sentían pánico. Los aullidos se escuchaban cada vez más cerca, y entonces Elliot comenzó a llorar.. Su sensibilidad se Hiso notoria en ese momento, ya no podía hacer nada ya que Oliver me tenia atada a el, y esta vez en su espalda.
Ellos se recordaron así mismos llamando a nuestra madre. Luego divisaron un árbol, ya no lo pensaron dos veces y decidieron escalarlo. Elliot iba primero después y y Oliver.
Mi grito se sobrepuso al silencio artificial de esa noche maldita. En instantes nuestro mundo se vino abajo. Vieron a un lobo solitario que me sostenía de una pierna.
Mi llanto era incontrolable, a mitad del desierto se aproximaban otras bestias más.
Los dos reaccionaron instantáneamente, Elliot empujó a Oliver del árbol tirándose junto a él. Me recuperaron, cayendo de espaldas a la tierra. Fue cuestión de segundos.
A ellos les debo la vida..
Una lagrima delató a Kate que le había causado impresión el relato. Se limpió de prisa la mejilla, como si le avergonzara ser tan sensible.
-¿Por que yo? No lo sé- Explique- Pero tampoco se la razón de que pueda decirte que detrás de mi están dos señoras hablando, una lleva una bolsa azul con un moño y su cole es verde musgo, tiene un cinturón plateado, sus pantalones son color crema, tienen un lado mojado y una diminuta mancha naranja, sus zapatos son azules y es cosa de instantes que la del pies izquierdo se le corte, tiene sus labios rojos, en su dedo tiene una pequeña cicatriz, y esta casada porque lleva un anillo en la mano izquierda.
-¿Que? ¿como?- preguntó Kris.
-¿Tienes ojos en la espalda o que?- Preguntó Kate
-Me lo dice el sentido. Eso es todo.
Llego la hora, llego el chófer de Kris se tuvo que ir.
-Mañana las veo, adiós cuídense- se despidió Kris.
-Adios- dijimos ambas.
-¿Kate, vamos a mi casa? ¿y te quedas a dormir? ya que tu estas sola en casa - Propuse.
-buena idea le aviso a mi mamá y vamos.
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